Keiko Fujimori y Fuerza Popular son imputados por otros delitos


Basado en nuevos testimonios y evidencia documental incriminatorios, el fiscal José Domingo Pérez amplió los delitos imputados a Keiko Fujimori y a miembros de la cúpula del partido fujimorista que ocuparon puestos claves durante las campañas presidenciales de 2011 y 2016. Además de lavado de activos, ahora la lideresa del fujimorismo será investigada por asociación ilícita, organización criminal, contra la administración de justicia (falsa declaración en procedimiento administrativo y fraude procesal) y contra la fe pública (falsedad genérica).

Los mismos presuntos delitos han sido imputados a los ex secretarios generales Jaime Yoshiyama Tanaka y José Chlimper Ackerman; a los exdirigentes Ana Herz de Vega, Pier Figari Mendoza; a los exaserores Augusto Bedoya Cámere y Vicente Silva Checa; a los extesoreros Adriana Tarazona Martínez, Antonieta Gutiérrez Rosatti y Ana Matsuno Fuchigami; la exsecretaria de la excandidata, Carmela Paucará Paxi; los excontadores Rafael Herrera Mariños y Érika Yoshiyama Koga; así como al exvocero fujimorista Jorge Trelles Montero.

La resolución fue adoptada por el fiscal Pérez luego de haber recibido testimonios como los del excongresista fujimorista Rolando Reátegui Flores, del extesorero Luis Mejía Lecca y del sobrino de Jaime Yoshiyama, Jorge Yoshiyama Sasaki, que reclutó a 46 falsos aportantes para depositar 800 mil dólares de origen desconocido, probablemente obtenidos de la constructora Odebrecht.

También incluye las confesiones del presidente del directorio de Credicorp, Dionisio Romero Paoletti, y del dueño del Grupo Gloria, Vito Rodríguez Rodríguez, quienes confesaron a la fiscalía haber entregado personalmente en efectivo y en maletas US$ 3,65 millones el primero, y US$ 200 mil, el segundo; fondos que nunca fueron declarados a la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE).

Asimismo, son citadas las declaraciones del excongresista fujimorista Rolando Reátegui, quien aseguró haber sido convocado por Keiko Fujimori para transferir dinero de empresarios que no deseaban que aparecieran sus nombres. Para este fin, en coordinación con Ana Herz de Vega y Pier Figari, y la extesorera Adriana Tarazona, le entregaron el dinero para proporcionarlo a los falsos aportantes.

Jorge Yoshiyama Sasaki confesó que su tío Jaime Yoshiyama Tanaka -quien manejó la campaña de Keiko Fujimori en 2011- no solo le dio US$ 800 mil para distribuirlos entre los falsos aportantes. Dijo que cuando comenzó la investigación del caso, se dirigió a Keiko Fujimori para que le indicara qué hacer con los falsos aportantes que habían sido citados por las autoridades. Indicó que la excandidata le recomendó hablar con los abogados del Estudio Oré Guardia, al que pertenece su exabogado Edward García Navarro e integró su actual defensora Giuliana Loza Ávalos. Jorge Yoshiyama manifestó a los fiscales que en dicho estudios los falsos aportantes fueron instruidos para mentir a las autoridades.

Por eso, el fiscal Pérez concluye que «la organización criminal dirigida por Keiko Fujimori con fines delictivos interfiere hasta la fecha en el sistema legislativo y judicial, así como en el presente proceso».

Fuente: La República