Con una celebración eucarística se cumplió la presentación de la Festividad de la Octava del Niño Jesús en Azángaro


Parroquia de Azángaro

Durante la misa de apertura de la Festividad de la Octava del Niño Jesús, el padre César Ruelas recordó que la imagen del Niño debe contemplarse todo el año como símbolo de inocencia y pureza, diferenciando la veneración cristiana de la idolatría

La misa de apertura se cumplió en la parroquia Nuestra Señora de la Asunción de Azángaro, presidida por el padre César Ruelas Velarde, con motivo de la presentación oficial de la Festividad de la Octava del Niño Jesús, una de las tradiciones religiosas más importantes y representativas de la provincia de Azángaro.

Durante su homilía, reflexionó que, no solamente hoy 29 de noviembre, el día de la Navidad o el 01 de enero del 2026 se debe contemplar la imagen del Niño Jesús, sino durante todo el año, y más no adorarlo. “Siempre casi lo voy a repetir porque es uno de los talones de Aquiles que tiene el cristiano católico”, dijo.

Expresó que, una cosa es la idolatría, la adoración de las imágenes y otra muy diferente la que nosotros tenemos que es la veneración, si uno piensa como un cristiano, católico que está adorando, pues comete un pecado terrible de idolatría. Los católicos no adoramos las imágenes, pero sí las contemplamos, las imágenes que tenemos en veneración de nuestro templo.

Explicó que, al mirarlo, nosotros podamos contagiarnos de su esencia, de la mirada del Niño Jesús que es la imagen de todo niño, que se caracteriza principalmente por su inocencia. Por eso Jesús en otro momento decía, “Dejen que los niños vengan a mí, no se olviden porque de los que son como ellos, con su inocencia, es el reino de los cielos, entonces, contemplamos la imagen de Dios, Jesús, una imagen de un niñito inocente, pero al mismo tiempo puro de corazón».