Especialista destaca que la minería formal genera trabajo, tributos y desarrollo sostenible
El sector minero formal alcanzó en octubre de 2025 una cifra histórica de 280 674 trabajadores empleados de manera directa, según datos oficiales del Ministerio de Energía y Minas (Minem), consolidándose como uno de los principales motores de la economía nacional y del empleo en el país.
Así lo destacó Erick García, experto en hidrocarburos y exdirector general del Minem, quien calificó estas cifras como una noticia alentadora para el Perú, al evidenciar el impacto positivo de la minería formal en la generación de trabajo y el sostenimiento de miles de familias.
Subrayó que la minería formal no solo genera empleo, sino que cumple estándares ambientales, laborales y de seguridad, además de tributar al Estado. “Los recursos naturales pertenecen a todos los peruanos y es el Estado quien los administra. Cuando una actividad es formal, genera renta que se traduce en hospitales, carreteras, educación y mejores servicios públicos”, afirmó.
En contraste, explicó la diferencia entre minería ilegal e informal. La primera se desarrolla en zonas prohibidas, como áreas naturales protegidas, y no puede regularizarse. La segunda, en cambio, opera fuera del marco normativo, sin cumplir requisitos ambientales, de seguridad ni tributarios. “En la minería informal, los beneficios se concentran en unos pocos y los trabajadores carecen de derechos laborales básicos”, advirtió.
El especialista también cuestionó el llamado “doble discurso” de algunas autoridades y sectores políticos que, en el pasado, frenaron proyectos mineros formales bajo argumentos ambientales, mientras permitieron el avance de la minería informal. Como ejemplo, citó el caso Conga, en Cajamarca, donde la paralización del proyecto derivó, años después, en la proliferación de actividades informales que hoy generan mayor contaminación y precariedad laboral.