El líder de Perú Libre apuesta por plataformas digitales para mantener su influencia política y dirigir la estrategia electoral del partido pese a la orden de captura en su contra.
Vladímir Cerrón Rojas, líder y fundador de Perú Libre, ha reaparecido en la escena política desde la clandestinidad tras más de 800 días fuera del alcance de la justicia, utilizando plataformas digitales para mantener y proyectar su liderazgo de cara a las elecciones generales de 2026. Ante una orden de captura y una recompensa de medio millón de soles por su paradero, Cerrón sostiene que su ausencia física no disminuye su influencia política y apuesta por una campaña basada en herramientas tecnológicas que permitan una “presencia” simultánea en diversas ciudades como Lima, Junín y Cusco sin necesidad de mítines tradicionales.
Desde una conexión por Zoom, el dirigente justificó su decisión de no entregarse a las autoridades argumentando supuestas amenazas contra su vida si fuera recluido en un penal, y defendió que su mensaje e ideología pueden llegar al electorado sin contacto presencial. Esta estrategia digital, según su entorno, busca crear una imagen de omnipresencia a través de pantallas, reforzando la percepción de que su liderazgo trasciende las limitaciones físicas de su situación actual.
Además, Cerrón ha enfatizado que continúa comunicándose con simpatizantes dentro y fuera del país, ejerciendo actividades profesionales como consultas médicas y manteniendo la cohesión interna de su partido desde la clandestinidad. Negó depender de fondos ilícitos para sostener su vida en evasión y afirmó que su programa político sigue sólido, al tiempo que criticó las investigaciones y las interpretó como medidas exageradas del sistema judicial contra su organización.