Durante la entrevista, Lucio recordó sus inicios como acólito en el Templo San Juan y reflexionó sobre la vivencia espiritual de la festividad mariana
En el marco de las actividades previas a la Festividad Virgen María de la Candelaria, Lucio Blanco, abogado de profesión, compartió su testimonio de vida ligado a la fe y al servicio religioso como Caballero del Altar en el Templo San Juan. Durante el diálogo, recordó cómo desde muy niño, motivado por la catequesis y el acompañamiento familiar, inició su participación como acólito, aprendiendo los ritos, símbolos y responsabilidades propias de la liturgia católica.
Relató diversas experiencias vividas desde la década de los años 80, destacando su participación en celebraciones eucarísticas, procesiones y momentos especiales como la Semana Santa y la festividad de la Virgen de la Candelaria, donde acompañó a distintos sacerdotes, adaptándose a sus estilos y exigencias. Asimismo, resaltó que este servicio fortaleció su formación espiritual y su compromiso con la defensa de la fe católica.
Finalmente, exhortó a la feligresía a vivir las misas de novena como un espacio de reflexión y preparación espiritual, resaltando la humildad y el ejemplo de la Virgen María, invitando no solo a participar de las celebraciones, sino a interiorizar su mensaje y aplicarlo en la vida cotidiana.