Municipalidad de Puno advierte que el 90 % de conflictos en la Candelaria se debe al consumo de alcohol y desorden público


Serenazgo de Puno

Serenazgo reconoce que su capacidad fue superada durante paradas y pasacalles, por lo que se evaluarán nuevas medidas de ordenamiento y control para la festividad 2026

La Subgerente de Actividades Económicas de la Municipalidad Provincial de Puno, Graciela Quispe Chambi, informó que durante las actividades de parada y pasacalle en veneración de la “Festividad de la Virgen María de la Candelaria 2025”, se ha identificado que el 90 % de los conflictos registrados están relacionados con personas en estado de ebriedad, desorden en la vía pública y ocupación indebida de espacios, situación que superó ampliamente la capacidad operativa del serenazgo municipal.

Precisó que, pese a los esfuerzos de ordenamiento y control desplegados por la municipalidad, la magnitud que ha alcanzado la festividad en los últimos años genera escenarios complejos de conflicto, especialmente durante la llegada de bandas, la octava y los días de veneración, cuando los conjuntos folklóricos se concentran en espacios reducidos del centro de la ciudad.

“Seamos realistas, el personal de serenazgo y de la municipalidad no se abastece frente a la cantidad de conflictos que se generan. El año pasado, aproximadamente el 90 % de los reclamos y denuncias estuvieron vinculados a enfrentamientos, daños a la propiedad, consumo excesivo de alcohol y bloqueos de vías”, señaló.

Indicó que los incidentes se concentran principalmente en zonas como el Parque Pino, la Plaza de Armas, la avenida La Torre y el entorno del estadio, donde la presencia masiva de danzantes, músicos, comerciantes y espectadores provoca colapso vehicular, altercados físicos y constantes quejas de los vecinos.

Asimismo, reconoció que el número de efectivos de serenazgo resulta insuficiente frente al volumen de asistentes y conjuntos, por lo que enfatizó que el orden también depende de la autorregulación y disciplina interna de cada conjunto folklórico, especialmente de los grupos de traje de luces, concentran la mayor cantidad de incidentes.

Frente a este escenario, la municipalidad anunció que para este año se implementará un trabajo articulado entre serenazgo, fiscalización, residuos sólidos, parques y jardines, además de coordinaciones con la Federación Regional de Folklore y Cultura de Puno, con el objetivo de reducir los conflictos y preservar el carácter religioso de la festividad.

Finalmente, reiteró que se vienen evaluando nuevas medidas de ordenamiento, como la delimitación de anillos de seguridad, restricción de venta de bebidas alcohólicas en zonas críticas y una fiscalización más estricta durante los cinco días centrales de la festividad, a fin de evitar que los conflictos vuelvan a desbordar la capacidad de respuesta del serenazgo municipal y afectar la seguridad de la población y visitantes.