La lideresa de Fuerza Popular negó la existencia de delito penal, cuestionó al Ministerio Público por una presunta persecución política y señaló que la Corte Suprema definirá si el caso queda cerrado de forma definitiva.
Keiko Fujimori afirmó que recibir dinero en efectivo para financiar sus campañas electorales de 2011 y 2016 fue “un error administrativo”, aunque insistió en que nunca existió un delito penal. La lideresa de Fuerza Popular se pronunció luego de que el Tribunal Constitucional ordenara el archivo definitivo del caso Cócteles, al concluir que la recepción de aportes de campaña no configura, por sí sola, el delito de lavado de activos.
Fujimori cuestionó duramente el accionar del Ministerio Público y sostuvo que las investigaciones en su contra y contra otros líderes políticos dañaron la democracia. Reconoció que el largo proceso judicial generó temor entre los empresarios y señaló que actualmente su partido ya no mantiene vínculos con antiguos financistas, como Dionisio Romero, optando ahora por una campaña de respaldo ciudadano “puerta por puerta”.
Asimismo, la excandidata criticó que se haya utilizado a decenas de fiscales para lo que calificó como persecución política, mencionando los casos del expresidente Alan García y de Luis Castañeda Lossio. Si bien el caso Cócteles fue archivado por decisión del TC, el Ministerio Público presentó un recurso para revertir esa medida, por lo que será la Corte Suprema la que determine si la investigación queda cerrada de manera definitiva o se reactiva.