Juli reivindica su historia y afirma ser la cuna de la Diablada con sustento documental


Autoridades aseguran que existen textos históricos que confirman el origen puneño de la danza

El alcalde de la Municipalidad Provincial de Chucuito–Juli, Víctor Raúl Anchapuri Zapata, se pronunció sobre el origen de la danza de la Diablada, señalando que existen textos, documentos y autores reconocidos que respaldan históricamente que esta expresión cultural pertenece a la región Puno.

Explicó que diversos historiadores, entre ellos José Morales Serruto, sostienen que con la llegada de los jesuitas se desarrollaron teatralizaciones religiosas, en las que se incorporaron elementos simbólicos propios de los pueblos originarios. En ese contexto, indicó que los aimaras lupakas ya conocían la figura del Supaya, personaje presente dentro de su cosmovisión andina.

Anchapuri Zapata precisó que estos hechos están debidamente explicados y sustentados en la historia, citando como ejemplo la festividad del Niño San Salvador, celebrada en Sonocco, donde se aprecia la representación de cuatro diablos en el Arco de la Asunción, lo que evidencia la antigüedad de estos símbolos en la zona.

Asimismo, mencionó a otros autores como Ana Morales Aguirre y Ascanio Navarro, quienes, en documentos presentados para la declaratoria del Carnaval de Oruro como Patrimonio Cultural, también hacen referencia a Juli, además de citar al padre Ludovico Bertonio, entre otros investigadores.

“Nos basamos en fuentes, en libros escritos por historiadores y en hechos históricos comprobados. Definitivamente, la Diablada es de Puno y Juli es la cuna de la Diablada”, concluyó.