La emblemática competencia cultural atrae a miles de personas, celebra tradiciones ancestrales y premia al pescador más hábil con un “pez monstruo” de 59 kg
Después de seis años de suspensión, el Festival Internacional de Pesca de Argungu en el estado de Kebbi, al noroeste de Nigeria, regresó oficialmente el 14 de febrero. Este evento cultural, reconocido por la UNESCO como Patrimonio Cultural Inmaterial, se había interrumpido debido a la inseguridad regional y la falta de financiación.
Analistas señalan que la presencia del grupo terrorista Lakawa y los ataques violentos obligaron a posponer temporalmente el festival, priorizando la seguridad de residentes y turistas.
Bajo un sol abrasador de 39°C, aproximadamente 40.000 personas se congregaron en la zona del río Matan Fada para participar y presenciar la competencia. Aunque el presidente Bola Tinubu llegó con retraso, los pescadores, llenos de entusiasmo, se lanzaron a las turbias aguas antes de la ceremonia de inauguración.
Tradición y competencia
Los pescadores emplearon métodos tradicionales, como redes tejidas a mano y grandes calabazas, para capturar peces gigantes. Este festival no solo es una competencia de habilidad, sino también un testimonio vivo de una tradición que comenzó en 1934, consolidándose como uno de los eventos culturales más importantes de Nigeria.
El momento culminante fue la premiación: Abubakar Usman capturó un “pez monstruo” de 59 kg, ganando dos autos nuevos donados por el gobierno del estado de Sokoto, varias bolsas de arroz y un millón de nairas en efectivo (aproximadamente $739).
Más allá de su valor económico, la UNESCO resalta que el festival contribuye a mantener la paz entre la comunidad de Argungu y Sokoto, fomentando la unión a través de actividades culturales compartidas.