Daños a infraestructura dejaron once distritos sin agua, dos fallecidos y riesgo de colapso de puentes, mientras persiste la emergencia y crece la alarma urbana.
El periodista Andrés Javier, de Radio Yaraví, informó en entrevista con Radio Onda Azul que las intensas precipitaciones registradas el jueves provocaron la activación de varias quebradas urbanas, entre ellas la torrentera del Chullo, generando severos daños materiales y afectando a miles de pobladores.
Según el reporte, en apenas una hora cayó un volumen de lluvia equivalente al que normalmente se registra en años, lo que ocasionó el desborde de cauces que atraviesan distintos sectores de la ciudad. Entre los puntos críticos se encuentran la avenida Los Incas, que conecta los distritos de Paucarpata y Mariano Melgar, así como zonas al norte del río Chile.
“Las aguas descendieron con fuerza por los distritos de Caima, Cerro Colorado, Yanahuara y Sachaca, dejando hasta el momento 4.231 personas y 1.229 viviendas afectadas, algunas inhabitables. Vecinos reportaron que el lodo ingresó a sus casas hasta un metro de altura y que el nivel del agua alcanzó casi dos metros durante el evento”, dijo.
Asimismo, detalló que dentro de las infraestructuras impactadas figura la sede local de la Universidad Continental, donde más de 300 estudiantes quedaron momentáneamente atrapados. Además, el terminal terrestre resultó cubierto de barro y varias vías quedaron intransitables. En zonas rurales también se registraron daños y aislamiento de localidades como Cotahuasi, en la provincia de Castilla, y sectores de Caylloma.
En la misma línea, precisó que el fenómeno ha dejado además once distritos sin servicio de agua potable debido a daños en la infraestructura que abastece la planta de tratamiento principal. Esto afecta a más de la mitad de la población urbana. En el distrito de Hunter, vecinos solicitaron apoyo urgente ante el riesgo de colapso de un puente provisional.
Finalmente, mencionó que el balance preliminar confirma dos fallecidos: una persona impactada por un rayo y un adulto mayor arrastrado por la corriente. Mientras continúan las labores de limpieza y evaluación de daños, crece la preocupación por la vulnerabilidad urbana frente a lluvias extremas en una ciudad donde este tipo de eventos es poco frecuente pero altamente destructivo.