Docentes de zonas rurales fortalecen estrategias para la Educación Intercultural Bilingüe en Puno


Foto: Walter Choquecota

Alrededor de 170 directores y maestros participan en taller de formación para aplicar metodologías innovadoras, mientras advierten carencias de infraestructura en escuelas rurales

Directores y docentes de 15 instituciones educativas rurales participan en un taller de fortalecimiento de capacidades orientado a mejorar la enseñanza en el marco de la Educación Intercultural Bilingüe (EIB). La actividad reunió aproximadamente a 170 docentes y directivos, quienes durante la semana de gestión desarrollan el primer taller de formación continua en servicio docente, enfocado en el Currículo Nacional de Educación Básica y en el dominio disciplinar para la aplicación de estrategias innovadoras en contextos aimaras y quechuas.

Walter Choquecota, docente de la Institución Educativa Jilatamarca del distrito de Acora, explicó que, el objetivo es que los maestros se empoderen de metodologías activas, como el aprendizaje basado en proyectos y en la resolución de problemas, para contextualizar la enseñanza y fortalecer la identidad cultural y lingüística de los estudiantes.

Asimismo, dijo que, el reto de la educación intercultural bilingüe continúa siendo la revalorización de las lenguas originarias, especialmente entre los jóvenes, quienes muchas veces se ven influenciados por la globalización y el uso predominante del castellano. En algunas zonas educativas se trabaja en el fortalecimiento del uso del aimara o quechua como lengua materna, mientras que en otras se impulsa la revitalización de estas lenguas en estudiantes cuya lengua principal es el castellano.

Sin embargo, también advirtió que muchas instituciones educativas rurales enfrentan serias limitaciones en infraestructura y servicios básicos. En algunos casos, los ambientes han sido declarados inhabitables y las escuelas carecen de energía eléctrica, agua potable, internet e incluso espacios recreativos.

Frente a esta situación, el docente hizo un llamado a las autoridades regionales y municipales para priorizar la inversión en infraestructura educativa y servicios básicos, especialmente en comunidades de frontera donde el acceso a una educación digna continúa siendo un desafío.