Jorge Pedro Carrión Pavlich exhorta a vivir la fe con coherencia y advierte sobre la pérdida del sentido profundo del Domingo de Resurrección en las celebraciones
En el marco de la Semana Santa, el obispo de la Diócesis San Carlos Borromeo de Puno, monseñor Jorge Pedro Carrión Pavlich, invitó a los fieles a reflexionar sobre el verdadero sentido de estas fechas, subrayando que el centro de la fe cristiana no es solo el Viernes Santo, sino el Domingo de Resurrección.
“El punto neurálgico es la resurrección de Jesús. Si Cristo no hubiera resucitado, nuestra fe sería vana”, recordó. En ese sentido, explicó que sin la victoria sobre la muerte no tendría fundamento la esperanza cristiana ni las prácticas religiosas que acompañan el duelo y la despedida de los seres queridos.
El prelado advirtió que muchas veces la celebración se reduce a las representaciones de la pasión o a expresiones externas de devoción, dejando de lado el significado profundo del Sábado de Gloria y el Domingo de Resurrección. “Creer no es un discurso teórico, es una conducta”, enfatizó, retomando la enseñanza del apóstol Santiago: la fe se demuestra en las obras.
En su reflexión, cuestionó las contradicciones entre devoción y responsabilidad cotidiana. Mencionó casos en los que se priorizan gastos festivos antes que necesidades familiares básicas, planteando una pregunta directa: “¿Dónde está el amor al prójimo, incluso al propio hijo?”, dijo.
Monseñor Carrión también abordó la dimensión histórica de Jesús, señalando que su existencia está documentada en el contexto de autoridades como Herodes y Poncio Pilato, pero aclaró que la fe va más allá del dato histórico. “Dios se hizo hombre y asumió el dolor humano por amor. Ese es el misterio que se celebra”, sostuvo.
Finalmente, llamó a vivir la Semana Santa como un tiempo de conversión auténtica y no solo como una tradición cultural. “La Resurrección es la esperanza del hombre. Quien cree, pero cree de verdad, transforma su manera de vivir”, concluyó.