El Pontífice llamó a renovar la esperanza y llevar la alegría de la resurrección en medio de un mundo marcado por el sufrimiento
El papa León XIV afirmó que la Pascua representa una nueva creación y un nuevo comienzo para la humanidad, durante la Misa de Domingo de Resurrección celebrada en la Plaza de San Pedro ante miles de fieles. En su homilía, destacó que la resurrección de Cristo no solo es un hecho del pasado, sino una realidad viva que abre el camino hacia una vida nueva, donde la muerte ha sido vencida definitivamente.
El Santo Padre explicó que este mensaje pascual trae una esperanza que no se apaga, incluso en medio de las dificultades humanas como el sufrimiento, la soledad, la injusticia o la violencia. Señaló que muchas veces el peso de los problemas personales y sociales puede hacer sentir a las personas atrapadas, pero la resurrección invita a levantar la mirada y confiar en que siempre es posible un nuevo inicio.
Asimismo, subrayó que el poder de la muerte se manifiesta tanto en el interior de las personas como en la realidad del mundo, reflejado en la opresión, la guerra y el egoísmo. Sin embargo, enfatizó que en Cristo resucitado surge una esperanza firme que transforma la historia, recordando que la vida tiene un destino pleno y que siempre hay espacio para la renovación.
Finalmente, León XIV exhortó a los fieles a convertirse en portadores de este mensaje de esperanza, siguiendo el ejemplo de María Magdalena y los apóstoles. Invitó a anunciar con la vida la alegría de la resurrección, para que allí donde predominen el dolor y la muerte, pueda brillar la luz de la vida y la fe.