Miniaturas representan deseos de progreso, salud, trabajo y bienestar familiar en una práctica ancestral vigente en la región
En medio de un ambiente festivo y cargado de simbolismo, cientos de ciudadanos se congregaron hoy en la ciudad de Juliaca para celebrar la tradicional Fiesta de las Cruces junto a la feria de Alasitas, donde la fe y la esperanza se reflejaron en la compra de miniaturas que representan sueños y anhelos de progreso.
Durante la jornada, comerciantes ofrecieron una gran variedad de productos en miniatura, desde casas, autos y dinero en distintas monedas, hasta figuras relacionadas con salud, trabajo y unión familiar. “Todo lo que se adquiere es con fe, para que se haga realidad”, expresó una vendedora, quien destacó que los artículos son elaborados y vendidos con la esperanza de atraer abundancia y bienestar.
Los asistentes también participaron en rituales simbólicos, donde se invocó la bendición “en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo”, reforzando el carácter espiritual de esta tradición andina. Entre los elementos más buscados figuraron el Ekeko, la cruz del 3 de mayo y amuletos como la “manito del ahorro” o el sapo de la fortuna, considerados portadores de buena suerte y prosperidad.
Además del fervor religioso y cultural, la feria se complementó con una oferta gastronómica que incluyó platos típicos como parrilladas, chancho al palo y otras delicias locales. Así, Juliaca vivió una jornada donde tradición, fe y cultura popular se unieron, manteniendo viva una de las expresiones más representativas de la región.