Obispo de Puno “El cielo es un hogar donde pertenecemos”


Obispo de Puno
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Durante misa dominical, monseñor Jorge Carrión llamó a fortalecer la fe más allá de símbolos materiales

Monseñor Jorge Carrión Pavlish, obispo de la Diócesis de Puno, recordó que, así como en diversas partes del mundo existen fragmentos de la cruz de Cristo, como en Jerusalén, Roma y España, en Puno también se conserva uno. Precisó que este fragmento no supera el medio centímetro y actualmente está custodiado en la capilla del Obispado de Puno. Recordó que, en una ocasión, durante el Viernes Santo, este fragmento fue expuesto; sin embargo, debido a su reducido tamaño, pasó desapercibido y no recibió la importancia debida.

En medio de las celebraciones de la Cruz de Mayo, el obispo dijo que han surgido muchas actividades como la alasita, que es la esperanza de muchos habitantes de Puno y otros lugares, “que han puesto su esperanza en esos objetos pequeños para que, por arte de magia, puedan obtener, por ejemplo, esas casas pequeñas que se compran con la ilusión de poder adquirirlas”, explicó el obispo. De igual forma, contó que en esa feria muchos jóvenes compran un título con el sueño de ser profesionales, “no obtendrán un título si no estudian, si no hay un esfuerzo personal, si no hay sacrificios y desvelos”, indicó.

De la misma forma, explicó que en el evangelio del domingo Jesús nos habla del cielo y lo compara con un hogar, una vivienda o una casa, un lugar al que pertenecemos y donde encontramos amparo ante los peligros. “Estar con Dios no es más que tener un lugar donde pertenecemos y donde nos quedamos”, indicó.

Sobre la afirmación de los astronautas, quienes dicen que no hay absolutamente nada fuera de la Tierra, ni Dios ni cielo con los muertos o un jardín, monseñor Jorge Carrión explicó que Jesús recuerda que el cielo no está arriba, sino que el cielo se construye para cada uno de nosotros, “y ese cielo solamente se puede aceptar creyendo únicamente en Jesús, el Señor”, indicó.

El obispo recordó que Dios conduce a un mundo completamente diferente, que no es representativo ni tangible. “Hay mucho espacio para imaginar, al igual que uno imagina su propio departamento. Lo importante es permanecer con Dios”, explicó.

Monseñor Jorge Carrión recordó que Jesús nos invita a que nuestra perspectiva, visión y horizonte en la vida estén siempre puestos en Dios. “Como sucede ahora en la Alasita, uno compra una casa con la ilusión de adquirirla. Los discípulos también preguntaron cómo lo lograrían y Jesús respondió: yo soy el camino, la verdad y la vida”, agregó el obispo.