En la pregunta del día, oyentes alertaron que hacinamiento y falta de agua favorecerían contagios de sarampión y pidieron brigadas de vacunación en comunidades rurales


Falencias preventivas persisten pese a experiencia de pandemia
Falencias preventivas persisten pese a experiencia de pandemia

Ciudadanos advierten que condiciones sanitarias deficientes favorecen propagación del sarampión en sectores vulnerables

El Consejo Regional de Puno declaró en emergencia sanitaria regional al departamento por un plazo de 60 días hábiles, ante el brote de sarampión y el riesgo de propagación de esta enfermedad. Frente a este escenario, Radio Onda Azul preguntó a la ciudadanía: ¿Qué acciones deben intensificar las autoridades políticas y del sector salud, para evitar que continúe incrementándose los contagios del sarampión? Entre las principales demandas, pidieron reforzar las campañas de vacunación, promover el uso obligatorio de mascarillas y evitar aglomeraciones en el transporte público.

Los ciudadanos también cuestionaron que, pese a la experiencia vivida durante la pandemia de la covid-19, aún persistan deficiencias en la prevención sanitaria. Indicaron que los establecimientos de salud deben responder de manera más oportuna y preventiva, incluso evaluando medidas más estrictas para evitar una mayor expansión del sarampión. Asimismo, remarcaron la necesidad de fortalecer la alimentación y nutrición de la población, considerando que un organismo debilitado sería más vulnerable frente a las enfermedades.

Otro de los pedidos recurrentes fue ampliar las campañas de inmunización hacia las comunidades campesinas y retomar las visitas domiciliarias del personal de salud para garantizar el cumplimiento del esquema de vacunación infantil. Los oyentes también reconocieron que existe una responsabilidad compartida entre autoridades y ciudadanía, especialmente en el compromiso de los padres de familia para autorizar y cumplir con las vacunas de sus hijos. Además, advirtieron que las condiciones de hacinamiento en el transporte urbano y la falta de acceso constante al agua potable continúan siendo factores de riesgo para la propagación del sarampión.