Gerente de la empresa señaló que la ejecución del Convenio 025 depende primero de la construcción de una PTAR exigida por el Banco Mundial
El gerente general de la Empresa Municipal de Saneamiento (EMSA Puno), Luis Aguilar Coaquira, reconoció que el proyecto del Convenio N.° 025-2018/VIVIENDA/MVCS/PNSU, referido a la “Ampliación y Mejoramiento de los Servicios de Agua Potable y Recolección de Aguas Residuales en la ciudad de Puno”, es una iniciativa de largo plazo debido a los múltiples condicionamientos establecidos para su ejecución.
Precisó que uno de los principales requisitos para ejecutar el Convenio 025 es contar previamente con una Planta de Tratamiento de Aguas Residuales (PTAR). “Esta es una exigencia del Banco Mundial”, indicó el gerente, quien además reconoció que un proyecto de esta magnitud no puede concretarse en uno o dos años.
Estimó que la construcción de una PTAR podría demandar hasta cinco años, por lo que la ejecución integral del convenio se desarrollaría posteriormente.
Mientras tanto, señaló que EMSA Puno trabajará en el proyecto IOARR del Plan de Contingencia de Captación de Agua del río Huile, cuyo expediente será culminado con recursos de la Municipalidad Provincial de Puno, luego de la disolución del convenio suscrito con el Gobierno Regional.
Aguilar Coaquira indicó que el expediente será elaborado por los técnicos y especialistas de EMSA Puno y estaría concluido en julio de este año. No obstante, reconoció que actualmente no existe financiamiento para su ejecución.
“Vamos a trabajar en el expediente técnico para buscar los recursos que permitan ejecutar el proyecto”, manifestó.
Asimismo, no descartó gestionar apoyo de EsSalud y planteó la posibilidad de que la población puneña aporte una cuota voluntaria de 23 soles para implementar el plan de contingencia.