Especialista advierte que una infección dental no tratada puede comprometer órganos vitales


Odontóloga María Paucara

La odontóloga María Paucara señaló que una simple caries puede evolucionar hasta afectar huesos, tejidos faciales e incluso poner en riesgo la vida si no recibe atención oportuna

La odontóloga María Paucara alertó sobre los riesgos que representan las infecciones dentales cuando no son tratadas a tiempo, señalando que un problema que inicialmente puede manifestarse como una simple sensibilidad al frío o al calor puede evolucionar hasta comprometer estructuras óseas, tejidos faciales e incluso órganos vitales.

Durante una entrevista radial, la especialista explicó que la sensibilidad dental no debe considerarse normal, ya que puede indicar que la caries ha avanzado hacia capas más profundas del diente, generando inflamación de la pulpa y favoreciendo la aparición de procesos infecciosos.

Paucara precisó que las caries suelen ser enfermedades silenciosas, debido a que en sus primeras etapas no presentan síntomas evidentes. Sin embargo, cuando la infección progresa, pueden aparecer signos como dolor intenso, cambios de coloración en los dientes, inflamación de las encías o presencia de pus.

Asimismo, indicó que una infección dental avanzada puede extenderse al hueso que rodea al diente y provocar complicaciones severas, como abscesos, inflamación facial, afectación de ganglios y problemas en otras partes del organismo. En pacientes con enfermedades sistémicas, como diabetes, el riesgo de complicaciones es aún mayor.

La especialista también explicó que las infecciones pueden desarrollarse incluso en dientes restaurados con coronas o prótesis si no se mantiene una adecuada higiene bucal y controles periódicos. Por ello, recomendó acudir al odontólogo cada seis meses, incluso cuando no existan molestias aparentes.

Finalmente, exhortó a la población a prestar atención a señales de alerta como sensibilidad persistente, dolor, sangrado de encías o cambios en la coloración de los dientes, recordando que la detección temprana permite tratamientos menos complejos y evita consecuencias graves para la salud general.