Durante el rezo del Ángelus, el Pontífice destacó la importancia de la contemplación, la escucha de Dios y el testimonio cristiano en medio de las dificultades del mundo actual
El Papa León XIV presidió este domingo el rezo del Ángelus desde el Palacio Apostólico y exhortó a los fieles a fortalecer su relación con Dios para anunciar el Evangelio con esperanza, amor y perseverancia.
Al reflexionar sobre el pasaje del Evangelio de San Mateo, el Santo Padre explicó que la misión evangelizadora nace de un encuentro personal con Cristo y de la escucha profunda de su palabra. En ese sentido, señaló que la fuerza del apostolado no depende únicamente de estrategias humanas, sino principalmente de la acción del Espíritu Santo y de la autenticidad de la fe.
Asimismo, destacó que la contemplación no es una experiencia reservada únicamente a religiosos o monjes, sino una práctica al alcance de todos los cristianos. Por ello, invitó a dedicar momentos de silencio y oración en medio de las actividades diarias para escuchar a Dios, revisar la propia vida y fortalecer la fe.
El Pontífice recordó además que muchos cristianos enfrentan situaciones de hostilidad, persecución o incomprensión por vivir el Evangelio, tal como ocurrió con las primeras comunidades cristianas. Frente a ello, animó a responder al odio con amor, a la violencia con mansedumbre y al desánimo con perseverancia.
Finalmente, León XIV afirmó que una relación profunda con Dios permite convertirse en testigos creíbles del Evangelio y transmitir al mundo un mensaje de esperanza, paz y fraternidad, valores que —subrayó— son hoy más necesarios que nunca.