“La crisis educativa nace en el hogar y no se resolverá solo en las aulas”, reflexionó Obispo de Puno en el marco de las celebraciones por el día del maestro


“La crisis educativa nace en el hogar y no se resolverá solo en las aulas”
“La crisis educativa nace en el hogar y no se resolverá solo en las aulas”

Obispo exhorta a las familias a asumir un mayor compromiso en la educación y formación integral de sus hijos

El obispo de la Diócesis San Carlos Borromeo de Puno, monseñor Jorge Carrión Pavlich, afirmó que la creciente violencia protagonizada por adolescentes y jóvenes evidencia una crisis en la formación familiar y no únicamente en el sistema educativo. En el marco del Día del Maestro, sostuvo que la labor docente debe entenderse como una vocación orientada a formar personas y no solo a transmitir conocimientos, aunque reconoció que actualmente los educadores enfrentan mayores limitaciones para corregir conductas dentro de las aulas.

Durante una entrevista en Radio Onda Azul, el prelado señaló que los cambios sociales y legales han transformado la relación entre maestros, estudiantes y padres de familia. Explicó que, si bien en el pasado existían métodos disciplinarios que hoy resultan inaceptables por el respeto a la dignidad de la persona, actualmente muchos docentes carecen de respaldo para afrontar problemas de conducta, debido al temor a denuncias y cuestionamientos. Esta situación, indicó, se agrava cuando los estudiantes llegan a la escuela con conflictos originados en el entorno familiar.

Carrión Pavlich consideró que la principal responsabilidad en la formación de niños y adolescentes recae en el hogar. Sostuvo que la ausencia de los padres por motivos laborales, el uso temprano e indiscriminado de teléfonos celulares y redes sociales, así como la falta de acompañamiento emocional, están influyendo negativamente en el desarrollo de los menores. En ese sentido, advirtió que la escuela no puede reemplazar el papel de la familia ni solucionar por sí sola los problemas que los estudiantes arrastran desde casa.

Finalmente, el obispo opinó que el actual sistema educativo requiere una revisión profunda, pues, a su juicio, prioriza el cumplimiento de normas y la enseñanza de contenidos antes que la formación humana. Agregó que la sobreprotección de algunos padres y la tendencia a idealizar a sus hijos dificultan el proceso de socialización y la corrección de conductas, por lo que exhortó a fortalecer el compromiso de las familias para formar ciudadanos con valores, respeto y responsabilidad antes que buscar únicamente logros académicos.