Durante la Cumbre Mundial sobre IA para el Bien Común, el Pontífice advirtió sobre los riesgos del mal uso de los algoritmos y reafirmó la disposición de la Santa Sede para dialogar con la comunidad internacional sobre el desarrollo ético de esta tecnología
El Papa León XIV exhortó a la Organización de las Naciones Unidas (ONU) a fortalecer el diálogo y la regulación del uso de la inteligencia artificial (IA), con el fin de garantizar que esta tecnología esté al servicio de la dignidad humana y no sustituya la capacidad de decisión de las personas en ámbitos fundamentales.
A través de un mensaje enviado por el cardenal Pietro Parolin, secretario de Estado del Vaticano, a los participantes de la Cumbre Mundial sobre IA para el Bien Común, que se desarrolla del 7 al 10 de julio en Ginebra (Suiza), el Pontífice expresó su preocupación por los posibles usos indebidos de los algoritmos y los riesgos que representan los sistemas autónomos cuando carecen de una adecuada supervisión humana.
El mensaje retoma los planteamientos de la encíclica Magnifica humanitas, elaborada tras reuniones con científicos, líderes políticos y familias, en la que el Papa plantea la necesidad de promover un desarrollo ético de la inteligencia artificial y advierte sobre la pérdida de la capacidad de decisión humana en áreas críticas.
Asimismo, la Santa Sede reafirmó su disposición a colaborar con organismos internacionales y sectores científicos para impulsar una gobernanza responsable de la IA. En ese marco, la Misión Permanente de Observación de la Santa Sede ante la ONU en Ginebra insistió en reforzar los mecanismos de supervisión humana sobre los sistemas de inteligencia artificial, con el objetivo de maximizar sus beneficios y prevenir riesgos para la sociedad.