Crédito suplementario y gasto del congreso pondrían en riesgo la estabilidad económica del país, advierte especialista


ingeniero economista y exasesor de la Comisión de Presupuesto del Congreso, Marcel Huaclla
ingeniero economista y exasesor de la Comisión de Presupuesto del Congreso, Marcel Huaclla

Aumento del gasto corriente sin respaldo financiero elevaría el déficit fiscal y afectaría la inversión pública, según exasesor del Congreso

El ingeniero economista y exasesor de la Comisión de Presupuesto del Congreso, Marcel Huaclla, advirtió que la aprobación de un crédito suplementario superior a los S/ 9 mil millones y las iniciativas de gasto impulsadas por el Parlamento podrían comprometer la estabilidad macroeconómica del Perú si no cuentan con una fuente de financiamiento. Recordó que el reciente fallo del Tribunal Constitucional establece que el Congreso no tiene iniciativa de gasto sin la participación del Poder Ejecutivo y la opinión técnica del Ministerio de Economía y Finanzas (MEF).

El especialista cuestionó que durante los últimos años el Congreso aprobara normas que generan mayores obligaciones presupuestales, como la creación de universidades, beneficios laborales y bonificaciones, sin precisar cómo serían financiadas. Según indicó, este tipo de decisiones incrementa el déficit fiscal, reduce los recursos destinados a la inversión pública y pone en riesgo indicadores económicos que han permitido al Perú mantener uno de los menores riesgos país de América Latina y acceder a financiamiento internacional con tasas de interés reducidas.

Huaclla sostuvo que, de mantenerse este tipo de políticas, el crecimiento económico del país podría desacelerarse de manera importante. Explicó que el aumento del gasto corriente sin respaldo financiero afectaría la inversión pública y privada, reduciendo el ritmo de crecimiento del Producto Bruto Interno (PBI) y limitando la capacidad del Estado para responder ante futuras emergencias o sostener programas de desarrollo.

Finalmente, consideró que el próximo gobierno deberá emprender una reforma fiscal y presupuestal para recuperar el equilibrio de las finanzas públicas, respetando la meta de déficit fiscal y priorizando el gasto en inversión sobre el gasto corriente. Asimismo, señaló que cualquier beneficio laboral o nueva obligación presupuestal deberá implementarse de manera gradual y únicamente si existen recursos suficientes para garantizar su sostenibilidad.