Especialista exhorta a no confundir el TDAH con mala conducta y pide un diagnóstico integral


médico Oscar Vilca
médico Oscar Vilca

Médico pide a los padres fortalecer el acompañamiento emocional y potenciar los talentos de sus hijos

El médico Oscar Vilca advirtió que el Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH) no debe confundirse con indisciplina o mala conducta infantil, ya que se trata de un trastorno del neurodesarrollo que requiere una evaluación integral y un diagnóstico oportuno. Durante su participación en Radio Onda Azul, explicó que muchos niños con esta condición presentan dificultades para mantener la atención, hiperactividad e impulsividad, pero también pueden desarrollar altas capacidades intelectuales y habilidades sobresalientes.

El especialista señaló que el incremento de casos reportados ha generado un debate sobre un posible sobrediagnóstico, aunque recordó que la prevalencia mundial del TDAH oscila entre el 3 % y el 5 % de la población infantil. En ese sentido, recomendó descartar previamente problemas nutricionales como anemia o deficiencias de zinc, magnesio, vitamina B6 y vitamina D, factores que también pueden afectar el desarrollo cognitivo y el comportamiento de los menores.

Vilca enfatizó que el diagnóstico debe ser realizado por profesionales de la salud, como psicólogos, pediatras, neuropediatras, neurólogos o psiquiatras, evitando etiquetar a los niños únicamente por ser inquietos o distraídos. Asimismo, sostuvo que el entorno familiar y escolar juega un papel determinante, pues algunos menores con altas capacidades pueden ser confundidos con estudiantes desinteresados cuando, en realidad, requieren mayores estímulos para desarrollar su potencial.

Finalmente, hizo un llamado a los padres de familia para observar las habilidades y talentos de sus hijos, brindarles apoyo emocional y fomentar sus intereses en lugar de imponer expectativas. También recordó que cualquier tratamiento farmacológico debe ser indicado únicamente por un especialista, mientras que una adecuada alimentación, el acompañamiento familiar y una evaluación profesional constituyen la base para un manejo responsable del TDAH.