Historiador sostiene que, tras la proclamación de la independencia, persistieron las desigualdades sociales y muchas comunidades continuaron excluidas de los principales derechos ciudadanos
El historiador Néstor Pilco señaló que la independencia del Perú debe entenderse como un proceso histórico complejo y prolongado, marcado por conflictos internos y disputas entre quienes respaldaban a la Corona española y quienes impulsaban la emancipación. Explicó que el Perú era el principal bastión del Virreinato, lo que dificultó el éxito de los primeros movimientos independentistas.
El especialista indicó que, a diferencia de otros países de América, la independencia peruana estuvo influenciada por las corrientes libertadoras provenientes de Argentina y Venezuela, con el respaldo de intereses económicos británicos. Añadió que la proclamación de 1821 no representó un cambio inmediato para toda la población, pues muchas comunidades indígenas continuaron enfrentando las mismas condiciones de desigualdad tras el fin del dominio español.
Asimismo, explicó que, después de la independencia, las élites criollas conservaron el poder político y económico, mientras que gran parte de la población quedó excluida de la ciudadanía por no cumplir requisitos como saber leer y escribir o pagar impuestos. En ese sentido, afirmó que el país alcanzó una independencia política, pero no una transformación social profunda.
Finalmente, Néstor Pilco resaltó la importancia de analizar la historia desde una perspectiva crítica para comprender que la construcción de la República fue un proceso gradual. Agregó que muchos de los problemas heredados del periodo colonial persistieron durante décadas, por lo que conocer este contexto permite comprender mejor la realidad política y social del país.