El pontífice pidió oraciones por los damnificados y los equipos de rescate, mientras cientos de miles de personas fueron evacuadas por los incendios que arrasan miles de hectáreas en ambos países
El Papa León XIV expresó su solidaridad con las personas afectadas por los incendios forestales registrados en Francia y España, y pidió a la comunidad católica unirse en oración por las víctimas y por la labor de los equipos de emergencia que trabajan para controlar el avance del fuego.
Tras la oración mariana del Ángelus, celebrada este domingo 26 de julio desde su residencia de verano en Castel Gandolfo, el pontífice manifestó su cercanía con las familias damnificadas y destacó el esfuerzo de bomberos y rescatistas que enfrentan una de las emergencias ambientales más graves de los últimos años en ambos países.
Los incendios han obligado a evacuar a más de 325 mil personas y han destruido miles de hectáreas de vegetación. En España, las regiones de Valencia y Madrid resultaron afectadas, mientras que en la zona oeste de la capital española las llamas arrasaron hasta 25 mil hectáreas, en un incendio considerado como uno de los más graves registrados en esa región.
En Francia, el fuego continúa avanzando en el suroeste del país, especialmente en la región de Gironda, donde las llamas han consumido alrededor de 42 mil hectáreas de vegetación y amenazan zonas cercanas a la ciudad de Burdeos. Las autoridades mantienen desplegados equipos de emergencia para contener la expansión del incendio.
Por su parte, la Conferencia Episcopal de Francia hizo un llamado a la solidaridad y pidió a los fieles apoyar las iniciativas de ayuda para las personas afectadas. Asimismo, recomendó que las parroquias y espacios religiosos puedan servir como lugares de acogida temporal para quienes fueron desplazados de sus hogares.
Los obispos franceses expresaron su apoyo a las familias que perdieron viviendas, bienes y fuentes de trabajo, además de reconocer la labor de los bomberos que combaten los incendios. La emergencia también dejó la pérdida de tres efectivos de rescate, dos de ellos en la región de Gironda.