Servidores cuestionan que el cambio a un nuevo local se realizó sin planificación, alertan sobre riesgos de pérdida de documentos y equipos de trabajo, y señalan que el inmueble alquilado no contaría con un contrato formal
Trabajadores de la Dirección Regional de Salud (Diresa) Puno continúan cuestionando el traslado de oficinas hacia nuevos ambientes y señalan que la entidad no habría garantizado las condiciones adecuadas para el desarrollo de sus labores. Indicaron que las áreas ubicadas en el segundo, tercer y cuarto piso del local donde funciona Caja Tacna, frente al Mercado Central, presentan deficiencias que afectan principalmente al personal del área de Salud de las Personas.
Al respecto, el exdirector de la Diresa Puno, Juan Carlos Mendoza, advirtió que la situación es crítica debido a la falta de ambientes adecuados y al riesgo que implicaría el traslado de documentación sensible. Señaló que existen expedientes administrativos disciplinarios y otros documentos de importancia institucional que fueron movilizados sin un control adecuado, lo que podría ocasionar pérdidas, extravíos o afectar el manejo de información oficial.
Asimismo, trabajadores de la institución alertaron sobre la posible pérdida de bienes personales y herramientas de trabajo, como laptops y otros equipos utilizados para el cumplimiento de sus funciones. Explicaron que algunos servidores lograron poner a buen recaudo sus pertenencias; sin embargo, otros no pudieron retirar sus implementos, por lo que esperan que esta situación sea aclarada en los próximos días.
Finalmente, cuestionaron que el traslado de las oficinas se haya ejecutado sin una adecuada planificación. Precisaron que actualmente la Diresa Puno opera en tres locales: José Antonio Encinas, jirón coronel Barriga y jirón Fermín Arbulú. Además, señalaron que el nuevo ambiente alquilado no contaría con un convenio ni contrato formal, por lo que evalúan iniciar acciones legales para defender los derechos de los trabajadores.