Especialista advierte sobre las principales modalidades de captación y destaca el rol de las familias y las escuelas en la protección de los menores
Con el objetivo de fortalecer la prevención frente a la trata de personas, los estudiantes de la Institución Educativa Secundaria Politécnico Huáscar participaron en el programa Los Infiltrados – Jóvenes de Mente Positiva, donde dialogaron con el doctor Carlos Aliaga, responsable del Área Legal de la Asociación Fe y Derechos Humanos (FEDERH). Durante la entrevista abordaron temas como las principales modalidades de captación, la explotación de adolescentes y jóvenes, y el papel que cumplen las familias en la protección de los derechos humanos y la prevención de este delito.
Sobre los fines de la trata de personas, el doctor Carlos Aliaga explicó que este delito tiene dos objetivos principales: la explotación de las personas y el beneficio económico de quienes integran las redes de tratantes. Señaló que la explotación puede manifestarse de diversas formas, entre ellas la explotación sexual, que incluye la prostitución, la pornografía infantil y el turismo sexual. Asimismo, indicó que existe la explotación laboral, donde las víctimas son obligadas a trabajar en actividades como la minería ilegal, la tala ilegal y el trabajo doméstico en condiciones de abuso y vulneración de derechos.
El especialista también advirtió que la trata de personas comprende otras modalidades de explotación, como la mendicidad forzada, el tráfico de órganos y tejidos humanos, y la venta de niños y niñas, prácticas que representan graves violaciones a los derechos humanos y que generan importantes ganancias para las organizaciones criminales dedicadas a este delito.
Respecto a las modalidades de captación más frecuentes en los casos de trata de personas, el doctor Carlos Aliaga explicó que, además del método conocido como “Loverboy”, basado en la seducción y el enamoramiento para aprovechar la vulnerabilidad afectiva de jóvenes, niñas y adolescentes, existen otras formas de engaño utilizadas por las redes de tratantes. Entre las más comunes mencionó las falsas ofertas de empleo, difundidas mediante avisos o anuncios que prometen oportunidades laborales atractivas, así como las agencias de empleo informales y oficinas con apariencia legal que ofrecen trabajos inexistentes.
El especialista también advirtió sobre la modalidad del padrinazgo, una práctica en la que personas cercanas o familiares convencen a los padres para llevarse a sus hijos con la promesa de brindarles estudios o mejores oportunidades. Sin embargo, señaló que muchas de estas víctimas terminan siendo explotadas en distintas actividades. Por ello, exhortó a los adolescentes, a sus familias y a la población en general a mantenerse alertas frente a estas formas de captación y verificar cualquier ofrecimiento antes de tomar una decisión.
Finalmente, la estudiante Samira reflexionó sobre la importancia de generar conciencia frente a la trata de personas: “Es un problema que ocurre lejos de nosotros. Está al acecho, aprovechando la necesidad, la confianza y la falta de información. Por eso, las familias y las escuelas son nuestros mejores escudos protectores. Son los espacios ideales para hablar sin miedo, enseñar a reconocer señales de alerta y fortalecer la confianza entre todos. La prevención es tarea de cada uno de nosotros. Estar informados, estar atentos y actuar a tiempo puede marcar la diferencia y salvar vidas”.