La ex presidenta del Consejo de Ministros abandonó el país luego de que el Ejecutivo autorizara su salida en cumplimiento de la Convención sobre Asilo Diplomático. Perú y México anunciaron además el restablecimiento de sus relaciones diplomáticas
La ex presidenta del Consejo de Ministros, Betssy Chávez, salió del territorio peruano con destino a México luego de que el Gobierno le concediera el salvoconducto solicitado por ese país, donde recibió asilo diplomático. La decisión fue confirmada por el canciller Carlos Espá, quien señaló que la autorización se otorgó en cumplimiento de los compromisos asumidos por el Perú en el marco de la Convención de Caracas sobre Asilo Diplomático de 1954.
Según informó el titular de Relaciones Exteriores, Chávez abandonó el país durante la madrugada, tras coordinarse con las autoridades mexicanas para garantizar su traslado. El operativo contó con el apoyo de diversas instituciones del Estado, incluyendo los ministerios de Defensa e Interior, además de la representación diplomática de Brasil, que durante la ruptura de relaciones representó los intereses de México en el Perú.
La salida de la exfuncionaria ocurre pese a que enfrenta una condena de 11 años y cinco meses de prisión por el delito de conspiración para la rebelión, relacionada con los hechos ocurridos durante la crisis política de diciembre de 2022. Sin embargo, el Gobierno sostuvo que la entrega del salvoconducto responde al cumplimiento de obligaciones internacionales y no implica el cierre de los procesos judiciales que mantiene en el país.
En el comunicado emitido por la Cancillería también se precisó que el Estado peruano se reserva el derecho de solicitar la extradición de Betssy Chávez si las autoridades judiciales lo consideran necesario en el futuro, conforme a los tratados internacionales vigentes entre ambos países.
La decisión coincidió con el anuncio oficial del restablecimiento de las relaciones diplomáticas entre Perú y México, las cuales permanecían interrumpidas desde finales de 2025. Ambos gobiernos señalaron que la medida busca retomar los históricos vínculos de cooperación y fortalecer el diálogo bilateral.
El caso de Betssy Chávez vuelve a generar debate en el escenario político nacional, al confrontar el cumplimiento de los tratados internacionales sobre asilo con las demandas de justicia derivadas de los procesos abiertos en el Perú. Mientras tanto, el Gobierno ha insistido en que ambas situaciones pueden desarrollarse de manera paralela dentro del marco del derecho internacional.