El emprendimiento en la región Puno continúa siendo el principal sustento de miles de familias, impulsado más por la necesidad que por la oportunidad


emprendimiento en la región Puno
emprendimiento en la región Puno

Especialistas plantean fortalecer la formalización, educación técnica y acceso a financiamiento para mejorar la estabilidad de los pequeños negocios

El emprendimiento en la región Puno continúa siendo el principal motor de sustento para miles de familias, impulsado mayoritariamente por la necesidad antes que por la oportunidad.

Especialistas económicos advierten que el sector empresarial de la zona sur está compuesto, en su gran mayoría, por micro y pequeñas empresas que nacen de la creatividad y el esfuerzo familiar para generar ingresos diarios, pero que se enfrentan a un entorno de alta fragilidad y riesgo financiero.

Uno de los mayores desafíos en la región es la elevada informalidad laboral, la cual responde a múltiples factores como la baja productividad, los trámites complejos y la percepción de que formalizarse implica altos costos sin beneficios claros. Ante esta realidad, los analistas señalan que las políticas estatales no deben enfocar la informalidad como una falta penal ni como un motivo de persecución, sino que se requieren incentivos concretos, financiamiento accesible y facilidades para la formalización.

A esta problemática se suma la falta de articulación entre las aspiraciones de los jóvenes y las necesidades reales del mercado local. Mientras que la mayoría de estudiantes de secundaria anhela seguir carreras universitarias tradicionales como Medicina o Derecho, especialistas remarcan la urgencia de fortalecer la educación técnica en áreas estratégicas como la agroindustria, la gastronomía, la gestión hotelera y la transformación de productos locales como la quinua y la trucha.

En el ámbito nacional, las propuestas del Gobierno para elevar la recaudación tributaria y las medidas laborales, como el eventual incremento del Sueldo Mínimo Vital, generan opiniones encontradas. Si bien un salario mayor eleva el poder adquisitivo de las familias y reactiva el consumo local, para las microempresas representa una carga económica y social difícil de asumir, lo que podría desincentivar la contratación formal y empujar a más negocios hacia la informalidad.

Finalmente, el impacto de los días feriados en la economía regional muestra una doble cara. Mientras que para el sector turístico y de servicios los fines de semana largos representan una oportunidad de consumo y movilización familiar, para la pequeña industria y el comercio representan una interrupción en la productividad y en las cadenas de pago. Frente a ello, los especialistas concluyen que se requiere una mirada realista y un acompañamiento integral al emprendedor, desde las aulas hasta la práctica empresarial.