Especialista recomienda conversar con los niños y ayudarlos a reconocer sus emociones, sin convertir los berrinches en una estrategia para conseguir lo que desean
En el espacio de salud “Vida Saludable” de Radio Onda Azul, la profesional en psicología Karin Coila disertó sobre la emoción del “enojo” en los niños. En ella indicó que validar no significa darle lo que quiere el niño; por el contrario, el padre debe conversar, no convertirlo en un sermón ni interrogatorio, sino preguntar qué es lo que pasó. Del enojo podemos pasar a la calma, dijo.
Cuando le damos lo que quiere, el niño puede aprender que el enojo y/o berrinche es una estrategia efectiva para lograr lo que pretende. No necesariamente cada vez que grite debemos darle lo que quiere; esta actitud no le ayudaría a controlar su emoción.
Indicó que es una señal de advertencia para los padres de familia: cuando evidenciamos cambios en el sueño, presenta pesadillas, se despierta mucho, es una alerta y debemos preocuparnos, porque sería una muestra de que los niños no están controlando sus emociones. A ello se sumaría el comportamiento de los padres en el hogar. Cuando los niños presencian discusiones, se ven en medio de una separación, el niño tiene el temor de que uno de los dos se vaya; entonces, influye en su comportamiento de forma negativa.