Más de 60 aparatos fueron interceptados en la región de Moscú, mientras un ataque ruso en Odesa dejó al menos 17 heridos, entre ellos tres niños
Las defensas antiaéreas rusas derribaron durante la pasada noche 416 drones ucranianos de largo alcance sobre 15 regiones del país, la península de Crimea y el mar Negro, según informó el Ministerio de Defensa de Rusia. Del total, 64 fueron interceptados en la región de Moscú, de acuerdo con el alcalde de la capital, Serguéi Sobianin.
Durante la mañana se escucharon cerca de una decena de explosiones al sur de Moscú, mientras las autoridades aeronáuticas anunciaron la interrupción temporal de las operaciones en el aeropuerto de Domodédovo y restricciones en Sheremétievo. Hasta el momento, las autoridades no han informado sobre posibles daños ocasionados por los ataques.
El ataque con drones se produjo en medio de la continuidad de los enfrentamientos entre ambos países. Rusia aseguró que sus sistemas de defensa aérea lograron interceptar y destruir todos los aparatos reportados durante la noche.
Por otro lado, un ataque ruso contra un edificio residencial en la ciudad de Odesa, en el sur de Ucrania, dejó al menos 17 personas heridas, entre ellas tres niños. El impacto dañó varios departamentos ubicados entre los pisos 10 y 17 de un edificio de 21 plantas, además de afectar diversos vehículos.