La iniciativa combina harina de cushuro con quinua y cañihua en galletas y kekes, y reporta un incremento preliminar de hemoglobina en los estudiantes participantes
Una iniciativa desarrollada en dos instituciones educativas de la provincia de Azángaro busca contribuir a la reducción de la anemia infantil mediante el consumo de cushuro, una cianobacteria presente en lagunas altoandinas de la región de Puno. El proyecto es impulsado por Milagros Espinoza, una de las diez ganadoras del Premio Nacional Protagonistas del Cambio por los ODS, organizado por la Universidad Peruana de Ciencias Aplicadas.
Espinoza explicó que el trabajo contempla la siembra de agua en lagunas cercanas y la siembra de cushuro, cuyo procesamiento permite obtener una harina que posteriormente es incorporada en los alimentos que reciben los escolares. La propuesta busca aprovechar sus propiedades nutricionales, debido a su contenido de hierro, calcio y proteínas, como una alternativa para contribuir a mejorar los niveles de hemoglobina de los estudiantes.
La iniciativa ha sido aplicada en forma de galletas y kekes, mezclando la harina de cushuro con productos andinos como la quinua y la cañihua, con el objetivo de presentar un alimento atractivo y amigable para los menores.
Según Espinoza, durante los últimos meses se ha observado un incremento en los niveles de hemoglobina de los estudiantes que participan en el proyecto, aunque precisó que se requiere un periodo más prolongado para contar con resultados y estadísticas concluyentes.
La promotora señaló que el objetivo a largo plazo es ampliar la experiencia y, con resultados más claros, presentar la propuesta ante instituciones gubernamentales para evaluar su implementación. Asimismo, consideró necesario promover nuevas investigaciones sobre el cushuro desde las universidades de la región, debido a que actualmente existe poca investigación local sobre esta cianobacteria y su potencial aporte a la alimentación y a la lucha contra la anemia.