Juliaca celebra sus 100 años con llamado a no olvidar su historia


Juliaca celebra sus 100 años
Juliaca celebra sus 100 años

Obispo de Puno presidió la misa por el centenario y pidió mirar el pasado para enfrentar los desafíos de la ciudad

Juliaca conmemoró este 6 de septiembre sus 100 años de creación política como provincia de San Román. La misa por este aniversario reunió a autoridades, representantes de instituciones y población en la plaza principal.

La misa por el centenario fue presidida por el obispo de la Diócesis de Puno, monseñor Jorge Pedro Carrión Pavlich, quien recordó que la historia de Juliaca no se limita a los últimos 100 años. Destacó que los antecedentes históricos de la ciudad datan desde fines del siglo XVI, el impacto de la llegada del ferrocarril en 1873 y el posterior crecimiento comercial y poblacional.

Santa Catalina de Alejandría es la patrona de Juliaca porque así se dispuso el obispo del Cusco, al cual pertenecía esta jurisdicción; además del primer párroco y los pobladores del entorno del templo. Santa Catalina de Alejandría es la patrona de estos territorios, es algo que se nos olvida con el paso del tiempo, indicó.

Monseñor Jorge Carrión recordó también que Juliaca debe mirar su pasado para proyectar su futuro y advirtió sobre problemas pendientes como el agua, el desagüe, la limpieza pública y la violencia. Muchas veces al Gobierno central no le interesa solucionar estos problemas.

El pastor de nuestra diócesis recordó también que Juliaca “es una ciudad que se constituyó en base a los migrantes de diversas partes del departamento y en base a la economía que plantea retos e interrogantes”. Es una economía “sumergida” que necesita respuestas de quienes están como autoridades para que Juliaca mire al futuro.

Finalmente, monseñor Jorge Pedro Carrión Pavlich exhortó a la población y a las autoridades a no limitar la celebración del centenario a una fecha conmemorativa, sino a convertirla en una oportunidad para fortalecer la convivencia y el bien común.

Durante su mensaje, advirtió que los conflictos, rivalidades y enfrentamientos, presentes incluso en ámbitos como la familia, el trabajo, la política y el deporte, no contribuyen al progreso de la ciudad. “La Virgen no protege la violencia”, enfatizó el obispo, al señalar que la fe debe estar acompañada de responsabilidad, ética y compromiso para construir el futuro de Juliaca.