León XIV y su profunda reflexión sobre María: la niña que sería Madre de Dios


mensaje sobre la Virgen María
mensaje sobre la Virgen María

En la fiesta de la Natividad de María, el Pontífice destacó que Dios eligió la sencillez y la humildad de una niña para llevar adelante su plan de salvación

El papa León XIV puso el foco en la humildad de la Virgen María durante la celebración de la Natividad de la Madre de Dios, que la Iglesia Católica conmemora cada 8 de septiembre. En un mensaje publicado este martes, el Pontífice reflexionó sobre el significado del nacimiento de María y su papel dentro del plan de salvación.

“Hoy celebramos el nacimiento de una niña llamada a ser la Madre de su Creador, la Madre de Dios”, expresó León XIV en su mensaje. Con estas palabras, destacó el contraste entre la grandeza que la fe cristiana atribuye a María y la sencillez con la que llegó al mundo. 

El Papa recordó que, antes de ser reconocida como Señora y Reina, María fue simplemente una niña, como tantas otras que nacen y son recibidas con amor por sus familias. Para León XIV, esta realidad permite comprender una característica fundamental de la manera en que Dios actúa en la historia: desde la sencillez y sin recurrir a la prepotencia.

Según el Pontífice, el nacimiento de María muestra que el camino elegido por Dios puede ser silencioso y aparentemente pequeño, pero al mismo tiempo tener una enorme fuerza transformadora. Esta lógica, señaló, también se encuentra en la vida y misión de Jesús. 

En otro mensaje, León XIV profundizó en esta idea y afirmó que Dios escogió condiciones humildes y a María, “la más humilde de las criaturas”, para manifestar la naturaleza de su Reino. En esta perspectiva, el poder de Dios no se presenta como dominación, sino como creación, servicio y cuidado de la vida.

La Natividad de la Virgen María

La fiesta de la Natividad de la Virgen María se celebra cada 8 de setiembre y recuerda el nacimiento de la madre de Jesús. Se trata de una de las celebraciones marianas más antiguas de la Iglesia.

Con motivo de esta festividad, León XIV celebró la Eucaristía en la Basílica Santuario de la Madre del Buen Consejo, en Genazzano, Italia. El Pontífice había llegado al lugar el 7 de septiembre, en vísperas de la celebración mariana. 

El mensaje del Papa invita así a mirar la figura de María no solamente desde sus grandes títulos dentro de la tradición católica, sino también desde la sencillez de sus primeros momentos de vida. Para León XIV, precisamente en esa humildad se encuentra una de las claves para comprender cómo Dios manifiesta su poder y transforma la historia.