Durante la celebración litúrgica, el obispo de Puno llamó a renovar la fe y encontrar en María esperanza, refugio y consuelo ante las dificultades
El obispo de la Diócesis de Puno, monseñor Jorge Carrión Pavlish, destacó la importancia histórica y religiosa de la Natividad de la Virgen María durante la celebración litúrgica por su nacimiento. Señaló que, desde siglos pasados, las generaciones del Altiplano han expresado su devoción a María mediante diversas manifestaciones religiosas y artísticas, reflejadas en los templos de Azángaro, la Catedral de Ayaviri y el templo de Orurillo. “Eso significa lo importante que era para esas generaciones pasadas representar el nacimiento de la Virgen, de la Natividad de María”, sostuvo.
Durante su homilía, monseñor Carrión explicó que el Evangelio permite comprender el papel de María dentro de la historia de la salvación y resaltó que la promesa de Dios se mantiene pese a los errores y dificultades de la humanidad. Asimismo, destacó la figura de José y su decisión de asumir la responsabilidad de proteger a María y al niño Jesús. En ese contexto, explicó que Emmanuel significa “Dios con nosotros”, porque “no es un Dios lejano”, sino uno que acompaña a la humanidad en sus sufrimientos, alegrías y esperanzas.
Asimismo, el obispo resaltó la figura de María como madre y guía de los creyentes, recordando que Jesús, desde la cruz, la entregó como madre a sus discípulos. “María se convierte en madre de los hombres, por ello María es el consuelo”, enfatizó el prelado. Además, agregó que el dolor y el sufrimiento también formaron parte de la vida de María, pero que estas experiencias no destruyeron su fe, sino que la fortalecieron y la acercaron aún más a Dios.