Existe entre 40 % y 45 % de probabilidad de que las lluvias de enero, febrero y marzo estén por debajo del promedio histórico
El altiplano puneño enfrenta un escenario que obliga a las autoridades y al sector agrícola a tomar previsiones ante la posibilidad de un déficit hídrico durante la próxima temporada de lluvias. Al respecto, Sixto Flores Sánchez, director del Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología (SENAMHI) en Puno, señaló que existe entre un 40 % y un 45 % de probabilidad de que las precipitaciones de enero, febrero y marzo sean inferiores al promedio histórico, mientras que la posibilidad de que las lluvias se mantengan dentro de los niveles normales se encuentra entre un 36 % y un 39 %.
El especialista explicó que el actual descenso del nivel del lago Titicaca responde a la estacionalidad y no, por ahora, al fenómeno de El Niño. Además, indicó que, al 8 de septiembre, el lago registró un nivel de 3.808,53 metros, 46 centímetros menos que el registrado el 2 de mayo, reducción que podría continuar hasta noviembre e incluso diciembre, debido a que durante este periodo la cantidad de agua perdida por evaporación será superior al aporte de las precipitaciones.
Asimismo, Flores Sánchez indicó que los registros históricos muestran una relación importante entre los episodios de El Niño y los periodos de sequía en el altiplano, enfatizando que, desde 1964, el 53 % de los casos de sequía o déficit hídrico registrados en Puno coincidieron con eventos de El Niño de distinta intensidad. Sin embargo, aclaró que este fenómeno no es la única causa de las sequías y que su comportamiento no determina directamente la cantidad de lluvias que se presentarán en la región.
Finalmente, el director del SENAMHI sostuvo que aún existe tiempo para adoptar medidas preventivas. En ese sentido, recomendó a las autoridades regionales y locales activar planes de preparación, mientras que al sector agrícola le sugirió considerar cultivos de periodo corto, variedades precoces y diferentes fechas de siembra, de acuerdo con el comportamiento de las precipitaciones. Para septiembre, octubre y noviembre se prevén lluvias cercanas a los niveles normales, aunque escasas, por lo que insistió en que la planificación debe comenzar antes del inicio de la temporada crítica.