Durante el encuentro en Roma, los prelados abordaron los desafíos de la Iglesia uruguaya, como la laicidad, la educación, las familias, la violencia y el narcotráfico, además de entregarle al Pontífice mensajes de ciudadanos de todo el país
El Papa León XIV recibió en Roma a los obispos de Uruguay, a pocas semanas de su próxima visita apostólica al país sudamericano, prevista para el 6 de noviembre. El encuentro se realizó en el marco de la visita ad limina, una peregrinación que los obispos de las distintas conferencias episcopales realizan periódicamente para renovar su comunión con la Sede de Pedro y presentar un panorama de la realidad de sus respectivos países.
La visita de los obispos uruguayos se produce por primera vez desde 2017. Durante su encuentro con el Pontífice, los prelados compartieron información sobre la situación de la Iglesia en Uruguay, así como sus principales preocupaciones, desafíos y expectativas en ámbitos como la evangelización, las familias, la educación y la promoción de la paz.
Uno de los materiales entregados a León XIV fue un documento colectivo elaborado a partir de mensajes enviados por ciudadanos de diferentes puntos del Uruguay. En dos volúmenes se recopilaron sueños, preocupaciones, anhelos y expectativas de la población ante la llegada del Papa, además de dibujos y expresiones de niños.
El cardenal Daniel Sturla, arzobispo de Montevideo y primado del Uruguay, calificó la iniciativa como una propuesta que permite mostrar al Santo Padre lo que los uruguayos “piensan, buscan y preguntan”. Por su parte, monseñor Milton Tróccoli, presidente de la Conferencia Episcopal del Uruguay, destacó la “calidez” del encuentro con el Pontífice.
Los obispos también obsequiaron al Papa el libro “Arquitectura, arte y patrimonio en las iglesias del Uruguay”, una publicación que reúne imágenes e historias de 80 templos católicos del país.
Los desafíos de la Iglesia uruguaya
Entre los temas tratados estuvo la situación de la laicidad en Uruguay. Los obispos expresaron su preocupación ante la posibilidad de que esta pueda derivar en un “laicismo” que excluya las expresiones religiosas del espacio público.
Frente a este escenario, el cardenal Sturla destacó el trabajo de las parroquias y el testimonio de los católicos en sus comunidades, lugares de trabajo y familias, así como expresiones de religiosidad popular vinculadas a devociones como la Virgen de los Treinta y Tres y San Cono.
La educación católica también fue abordada durante la reunión. Monseñor Tróccoli explicó que las instituciones educativas reciben tanto estudiantes creyentes como no creyentes y buscan transmitir valores relacionados con la trascendencia, la esperanza y la búsqueda del bien común.
Asimismo, los prelados plantearon la importancia de acompañar a las familias y proteger la vida humana “desde la concepción hasta la muerte natural”. También resaltaron la necesidad de promover la reconciliación y la comunión en una sociedad atravesada por distintas tensiones.
Preocupación por la violencia y el narcotráfico
La violencia y el avance del narcotráfico en Uruguay y otros países de la región constituyeron otro de los puntos de preocupación expresados ante el Papa. En este contexto, los obispos agradecieron a León XIV por su papel como “mensajero de la paz”.
Según relató monseñor Tróccoli, el Pontífice los alentó a continuar trabajando por una “paz justa y duradera”.
Con la visita apostólica de noviembre cada vez más próxima, los obispos uruguayos señalaron que trabajan para involucrar al conjunto de la sociedad en el encuentro con el Papa. Tras nueve años desde su anterior visita ad limina, los prelados valoraron positivamente las reuniones mantenidas en Roma y el intercambio con los distintos organismos de la Santa Sede.