Buzo profesional realizó una inmersión de 35 metros y advirtió que las fuertes corrientes y la profundidad dificultan las labores de rescate en Capachica
La búsqueda de los dos adolescentes desaparecidos tras el hundimiento de una embarcación en el Lago Titicaca, a la altura de Capachica, continúa, aunque las condiciones de la zona dificultan las labores de rescate. El especialista en búsqueda y rescate y buzo profesional Néstor Rully Coaquira Apaza informó que realizó una inmersión hasta los 35 metros de profundidad, donde encontró una fuerte pendiente y corrientes que complican el descenso a mayores profundidades.
Coaquira explicó que, de acuerdo con las referencias proporcionadas por los familiares, el lugar donde posiblemente ocurrió el accidente se encontraría entre 400 y 500 metros de la orilla y podría alcanzar entre 80 y 90 metros de profundidad. Precisó que realizar inmersiones a esas profundidades representa un alto nivel de dificultad debido a la presión y a las condiciones propias de la altitud de la región de Puno.
Durante la inmersión realizada ayer, el especialista constató que el fondo presenta una pendiente pronunciada y que las corrientes golpean con fuerza contra la zona cercana al cerro. Esta situación limita las posibilidades de un descenso seguro a mayor profundidad, por lo que el trabajo de búsqueda requiere tomar en cuenta las condiciones técnicas del lugar.
Pese a estas dificultades, Coaquira aclaró que las labores de búsqueda no han concluido y que continuarán mediante patrullajes en el lago. También hizo un llamado a los pescadores de la zona para que permanezcan atentos ante cualquier indicio que pueda contribuir a ubicar a los adolescentes y comuniquen inmediatamente cualquier hallazgo a las autoridades. Según su experiencia, señaló que en casos similares los cuerpos pueden emerger después de varios días, por lo que pidió mantener la vigilancia en distintos sectores del Lago Titicaca.