El país acudirá a las urnas el 4 de octubre para elegir presidente, gobernadores, senadores y diputados, en una campaña marcada por la polarización y el debate sobre el papel de las instituciones.
Brasil se prepara para las Elecciones Generales del 4 de octubre, jornada en la que más de 158 millones de electores elegirán presidente y vicepresidente, gobernadores, senadores, diputados federales y diputados estatales o distritales. El eventual segundo turno está previsto para el 25 de octubre.
La campaña presidencial está marcada por una fuerte polarización política y por el debate sobre las investigaciones y decisiones del Supremo Tribunal Federal (STF). Entre los asuntos que han tenido mayor presencia en el escenario electoral se encuentran los procesos derivados de los hechos del 8 de enero de 2023 y las investigaciones relacionadas con el expresidente Jair Bolsonaro.
En la actual contienda participan 12 candidaturas presidenciales registradas ante el Tribunal Superior Electoral (TSE). Entre ellas se encuentran las fórmulas encabezadas por el actual presidente, Luiz Inácio Lula da Silva, y por Flávio Bolsonaro, hijo del expresidente Jair Bolsonaro.
Las encuestas recientes muestran una disputa estrecha entre Lula y Flávio Bolsonaro. Un sondeo de Quaest publicado el 21 de septiembre registró 37 % para Lula y 33 % para Flávio en primera vuelta, mientras que en un escenario de segunda vuelta ambos aparecieron dentro del margen de error. Estas mediciones corresponden a una fotografía de la intención de voto y no constituyen un resultado electoral.
Otro elemento de la campaña es la relación de Brasil con Estados Unidos. Lula ha cuestionado públicamente cualquier interferencia externa en las elecciones y ha defendido la autonomía de Brasil en su política exterior. En paralelo, Flávio Bolsonaro ha mantenido una relación política cercana con el Gobierno de Donald Trump.
El resultado de los comicios también tendrá implicancias para la política exterior y la integración regional. Brasil es la mayor economía de Sudamérica y mantiene relaciones comerciales y diplomáticas relevantes tanto con Estados Unidos como con China, además de desempeñar un papel central dentro del Mercosur.
Con el primer turno programado para el 4 de octubre, la campaña entra en su etapa final mientras los candidatos buscan definir sus posiciones ante temas como seguridad, economía, relaciones internacionales y el funcionamiento de las instituciones democráticas.