María Teresa Barreda pidió mayor responsabilidad de la sociedad, las familias y las autoridades para garantizar una vejez digna y activa.
En el marco de las celebraciones por el Día del Adulto Mayor, María Teresa Barreda Montesinos, integrante de la organización Mujeres del Mundo, expresó la necesidad de reflexionar sobre la situación de la población adulta mayor y exhortó a la sociedad, las familias y las autoridades a asumir una mayor responsabilidad con este sector. Barreda resaltó la importancia de garantizar la salud física, la salud emocional, la seguridad, la nutrición y la atención geriátrica de los adultos mayores.
Durante la entrevista, la representante instó a los candidatos a los gobiernos regional y local a incluir propuestas concretas a favor de este sector de la población. Asimismo, planteó la necesidad de implementar leyes, ordenanzas regionales y municipales que brinden protección y asistencia, priorizando a las personas en situación de abandono o a quienes no cuentan con una pensión de jubilación, para garantizarles una vejez digna.
En el ámbito social y cotidiano, hizo un llamado a las nuevas generaciones para promover el respeto y la consideración en espacios públicos. Recomendó gestos de empatía y solidaridad, como ceder el asiento en el transporte público, ceder el paso en las aceras o acompañar a los adultos mayores y personas con discapacidad al cruzar la calle, recordando que los valores sembrados regresan con el tiempo.
Barreda también reflexionó sobre la dinámica familiar y el uso de los espacios recreativos. Señaló la importancia de brindar autonomía a los adultos mayores y no cargarlos únicamente con labores domésticas o el cuidado de los nietos. Por otro lado, invitó a la población, en especial a los varones, a participar en los talleres de los Centros del Adulto Mayor (CAM) y programas municipales como las OMAPED/CIAM, espacios orientados a la integración, el aprendizaje y el cuidado de la salud mental.
Finalmente, a sus 70 años, compartió su mensaje de superación personal tras haber recibido un reconocimiento de la Organización de los Estados Americanos (OEA), reafirmando que la adultez mayor es una etapa llena de vitalidad y capacidad de aporte a la comunidad. Concluyó recordando que la vida continúa y que los adultos mayores siguen siendo activos y valiosos para el desarrollo social y familiar.