Una nube de plasma expulsada por el Sol podría llegar a la Tierra este viernes 9 de octubre y generar una tormenta geomagnética.
La eyección de masa coronal (CME) estuvo asociada a una llamarada solar de clase M1.4. Según los pronósticos, el fenómeno podría generar una perturbación débil y favorecer la aparición de auroras en zonas donde normalmente no son visibles.
La NOAA emitió una alerta de tormenta geomagnética de nivel G2. Sin embargo, la hora exacta de llegada y la intensidad del fenómeno todavía pueden variar debido a cambios en la trayectoria de la nube de plasma.
Los especialistas explican que el impacto dependerá también de la orientación del campo magnético de la CME al entrar en contacto con la magnetosfera terrestre. Una orientación favorable podría intensificar la actividad geomagnética.
Además, los científicos monitorean nuevas regiones activas del Sol y otros flujos de viento solar que podrían provocar más actividad geomagnética alrededor del 11 de octubre.