El sismo tuvo una profundidad de 12,6 kilómetros y provocó más de 80 réplicas, incluida una de magnitud 6,6. Las autoridades evalúan los daños en varias regiones, mientras se descartó la amenaza de tsunami
Un terremoto de magnitud 7,7 sacudió Panamá este viernes a las 12:56 p. m., hora local, y provocó daños en edificios, interrupciones del suministro eléctrico y la suspensión temporal de diversos servicios de transporte. El movimiento sísmico tuvo una profundidad de 12,6 kilómetros y su epicentro se ubicó en La Pitaloza, una zona rural de la provincia de Herrera, al sur del país, cerca de la costa del océano Pacífico.
De acuerdo con el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS), la magnitud del sismo fue actualizada en varias ocasiones, luego de que inicialmente se reportara en 8,0. Posteriormente, el Instituto de Geociencias de Panamá informó sobre más de 80 réplicas, entre ellas una de magnitud 6,6 registrada a las 3:25 p. m., hora local, frente a la costa del Pacífico, en las inmediaciones de Río Grande.
Tras el movimiento telúrico, numerosas personas evacuaron edificios y salieron a las calles de la capital panameña. Como medida preventiva, el Ministerio de Educación dispuso la suspensión de las clases del turno de la tarde, mientras que el Aeropuerto Internacional de Tocumen cerró temporalmente sus operaciones. Asimismo, las dos líneas del metro de Ciudad de Panamá fueron suspendidas de manera provisional. En tanto, el Canal de Panamá informó que continuaba operando con normalidad.
El presidente panameño, José Raúl Mulino, solicitó a las autoridades y organismos públicos informar sobre los efectos del terremoto y pidió a la población mantener la calma. Posteriormente, anunció la movilización de personal, recursos y asistencia para las personas afectadas, además de su participación en las labores de coordinación en las zonas más perjudicadas.
Por su parte, el director del Sistema Nacional de Protección Civil, Omar Smith, exhortó a la ciudadanía a evitar la saturación de las líneas telefónicas y poner en práctica sus planes familiares de emergencia. Las autoridades iniciaron la evaluación de los daños, principalmente en las provincias y regiones de Herrera, Azuero, Veraguas y Los Santos.
El Instituto de Geociencias explicó que el sismo se originó por la actividad del sistema de fallas Azuero-Soná, cuyas estructuras geológicas acumulan tensión que puede liberarse mediante movimientos telúricos. Según los reportes citados por agencias internacionales, el terremoto también se sintió en Costa Rica, incluida su capital, San José.
Aunque inicialmente se emitieron advertencias sobre la posible formación de olas peligrosas, los organismos de monitoreo retiraron posteriormente la alerta de tsunami. Las autoridades continúan con las evaluaciones correspondientes para determinar la magnitud de los daños y atender las necesidades de las zonas afectadas.
El terremoto ocurrió apenas tres días antes de la fecha prevista para un simulacro nacional de evacuación ante un gran sismo, una actividad programada para fortalecer la preparación de la población frente a emergencias de esta naturaleza.