Investigador español Ignacio Gallardo advierte que la desaparición de conjuntos y la pérdida de los cantos tradicionales jaima amenazan la continuidad de esta danza ancestral aimara en Puno, por lo que impulsa su recopilación y preservación para las futuras generaciones
El investigador español Ignacio Gallardo, docente de la Universidad Nacional del Altiplano de Puno, advirtió que, la danza ancestral de los Choquelas se encuentra en peligro de extinción debido a su desaparición progresiva en diversas localidades de la región. Durante una entrevista en Acora, destacó la participación de conjuntos como los Llipipulis de Capalla y los Choquelas de Huarijuyo, que contribuyen a mantener viva esta expresión cultural.
Gallardo señaló que, aunque los concursos folclóricos, como el de la Festividad de la Virgen de la Candelaria, han favorecido la continuidad de algunos conjuntos, en lugares como Pomata la danza habría desaparecido, mientras que, en Ilave su presencia es esporádica. Asimismo, explicó que, las modificaciones en la vestimenta y otros elementos forman parte de los cambios culturales, aunque consideró importante preservar las particularidades tradicionales de esta manifestación.
El investigador destacó que, uno de los principales riesgos para la conservación de los Choquelas es la pérdida de sus cantos tradicionales, conocidos como jaima. Como parte de su investigación doctoral, ha recopilado cantos de localidades como Chucuito, Huarijuyo y Chucasuyo Caje, en Juli. Además, viene trabajando con especialistas y representantes del Ministerio de Cultura para traducir y analizar estos registros en aimara y castellano, con el objetivo de publicar un libro que contribuya a preservar este patrimonio cultural inmaterial.
Finalmente, manifestó su interés en ampliar sus investigaciones a otras expresiones tradicionales en riesgo de desaparición, como los Puli Pulis de Taraco y la danza Cintakana. En ese sentido, resaltó la necesidad de involucrar a las nuevas generaciones y fortalecer la transmisión de los conocimientos ancestrales. La conservación de estas danzas, sus cantos y sus significados constituye un desafío para las comunidades y las instituciones comprometidas con la protección de la identidad cultural de la región Puno.