Brasil: la Amazonía se convierte en eje de disputa entre Lula y Flávio Bolsonaro


La segunda vuelta presidencial enfrenta dos posturas sobre la protección ambiental, la deforestación y la explotación de recursos naturales. Los incendios forestales y el avance de la actividad extractiva aumentan la preocupación por el futuro de la selva amazónica.

La protección de la Amazonía se convirtió en uno de los temas centrales de la contienda presidencial en Brasil. Luiz Inácio Lula da Silva y el senador Flávio Bolsonaro representan posturas distintas sobre la gestión ambiental, en medio de una nueva emergencia por incendios forestales y las presiones económicas sobre los recursos naturales. La segunda vuelta electoral, prevista para el 25 de octubre, genera preocupación entre activistas y especialistas. Advierten que el resultado podría definir el rumbo de las políticas de conservación y fiscalización de los bosques.

Incendios y deforestación marcan el debate

Durante las dos primeras semanas de octubre, el estado brasileño de Amazonas registró más de 1.600 incendios forestales. Esta cifra representa un incremento del 253 % frente al mismo periodo del año anterior, según los datos citados por France 24. Al mismo tiempo, el Gobierno de Lula destacó una reducción de la deforestación. Los registros del Instituto Nacional de Investigaciones Espaciales de Brasil indican que la pérdida de bosques cayó a su nivel más bajo entre agosto de 2025 y julio de 2026, desde que comenzaron las mediciones en 1988. Lula defiende la conservación de los bosques y la meta de alcanzar la deforestación neta cero para 2030. Sin embargo, su gestión también recibe críticas por impulsar la exploración petrolera en la Amazonía y en zonas cercanas a sus costas.

Flávio Bolsonaro genera dudas entre especialistas

Flávio Bolsonaro ha prometido frenar la deforestación ilegal para 2029 y ha planteado incentivos económicos para conservar y restaurar los bosques. No obstante, especialistas cuestionan la falta de detalles de sus propuestas y advierten sobre el riesgo de flexibilizar los controles ambientales. Las preocupaciones también se relacionan con la gestión de su padre, Jair Bolsonaro, quien gobernó Brasil entre 2019 y 2022. Durante ese periodo, la deforestación amazónica aumentó y se debilitaron mecanismos de fiscalización, según los datos y testimonios recogidos en el análisis de France 24.

A estos desafíos se suman las presiones de la minería y la agricultura, además de los efectos del cambio climático. Los especialistas advierten que el fenómeno de El Niño podría agravar la falta de lluvias y los incendios, con consecuencias para los ecosistemas y las comunidades que dependen de los ríos amazónicos. El resultado electoral definirá el rumbo de la política ambiental brasileña en un escenario donde la conservación de la Amazonía debe afrontar tanto los intereses económicos como los impactos de la crisis climática.