Antonio Jiménez Barca, reportero de EL PAÍS, viajaba en uno de los convoyes accidentados en Toledo. Contó que salió despedido durante el impacto y ayudó a otros pasajeros a abandonar el tren.
El periodista Antonio Jiménez Barca relató los momentos de terror que vivió durante el choque de dos trenes de alta velocidad en Urda, provincia de Toledo, España. El reportero viajaba en un tren AVE con destino a Sevilla cuando ocurrió el accidente este miércoles 28 de octubre.
Según su testimonio para EL PAÍS, el tren se detuvo durante varios minutos antes del impacto. Los pasajeros recibieron un aviso sobre un problema en la vía. Mientras esperaba, el periodista se trasladó desde su vagón hasta la cafetería del convoy.
En ese momento sintió un fuerte golpe que lo lanzó hacia el otro extremo del vagón. Se golpeó la cabeza y, al recuperarse, observó a varios pasajeros heridos y personas tendidas en el suelo. Jiménez Barca logró salir del tren junto con otras personas. Después, ayudó a evacuar a pasajeros que todavía permanecían dentro del convoy.
El periodista describió escenas de confusión y preocupación mientras los viajeros se alejaban de los trenes accidentados. Algunos pasajeros con conocimientos médicos auxiliaron a los heridos antes de la llegada de los equipos de emergencia. Cuando llegaron los rescatistas, médicos y policías comenzaron a atender a las víctimas y organizar la evacuación. El reportero indicó que sufrió un golpe en la cabeza, aunque recibió atención y pudo comunicarse con su familia.
El accidente involucró a un tren AVE de Renfe y a un convoy de la empresa Iryo. Según el balance difundido por las autoridades de Castilla-La Mancha durante la tarde, el siniestro dejó al menos 68 fallecidos y 15 heridos en estado grave. Las labores de búsqueda y rescate continuaban mientras las autoridades evaluaban la magnitud de la tragedia. Las causas del choque permanecen bajo investigación. El accidente también obligó a interrumpir la circulación de trenes de alta velocidad entre Madrid y Andalucía.