En un acto de represalia, China impone nuevas tarifas y restricciones a la exportación de recursos clave, mientras los mercados financieros caen en picada por la escalada de tensiones comerciales
La guerra comercial entre China y Estados Unidos dio un nuevo giro este viernes, cuando el gobierno de Xi Jinping anunció la imposición de un arancel adicional del 34% sobre todos los productos importados desde Estados Unidos, una medida que entrará en vigor el próximo 10 de abril. Esta decisión responde directamente a las políticas proteccionistas de la administración de Donald Trump, que ya había establecido un arancel del 20% sobre productos chinos a principios de año.
El Ministerio de Finanzas chino detalló que este nuevo arancel se sumará a los impuestos aduaneros ya existentes, afectando aún más a los productos estadounidenses en el mercado chino. Además, el gobierno de Pekín aprovechó la ocasión para anunciar nuevas restricciones a la exportación de siete elementos esenciales, conocidos como tierras raras, entre ellos el gadolinio, vital para los procedimientos de resonancia magnética, y el itrio, crucial para la fabricación de dispositivos electrónicos.
Esta medida de China también incluye una intención de llevar el conflicto a la Organización Mundial del Comercio (OMC), buscando resolver la disputa mediante mecanismos internacionales.
Impacto económico global
La reacción china ha generado un fuerte impacto en los mercados internacionales. Las bolsas de valores alrededor del mundo, incluyendo Europa y Asia, sufrieron grandes caídas, con pérdidas millonarias en Wall Street, donde el índice Nasdaq perdió un 5,97% y el S&P 500 cayó un 4,84%. La incertidumbre generada por esta intensificación del conflicto comercial entre las dos economías más grandes del planeta ha hecho que los inversores opten por vender masivamente sus acciones, lo que ha agudizado la crisis financiera.
Proyecciones de la OMC y FMI
Las medidas de Trump y las represalias de China podrían reducir el comercio mundial en un 1% durante este año, según proyecciones de la Organización Mundial del Comercio. La directora general de la OMC, Ngozi Okonjo-Iweala, advirtió que estas políticas tendrán un efecto negativo en la economía global. Además, la directora del Fondo Monetario Internacional (FMI), Kristalina Georgieva, calificó las políticas comerciales como un «riesgo significativo» para las perspectivas económicas globales, especialmente en un momento de crecimiento débil.
Este panorama de tensiones y medidas proteccionistas también afecta a otros países. América Latina, por ejemplo, verá un aumento de aranceles en sus productos hacia Estados Unidos, con tarifas del 10% para la mayoría de los países de la región, a excepción de Nicaragua, que tendrá un arancel del 18%.