Congreso a punto de interpelar a cinco ministros del Gabinete: Gustavo Adrianzén en el centro de la tormenta


Congreso a punto de interpelar
Congreso a punto de interpelar

El primer ministro y cuatro ministros más enfrentan interpelaciones por temas como inseguridad, salud, transportes y educación. Fuerza Popular se mantiene al margen de las mociones

El Congreso de la República se alista para interpelar a cinco ministros del Gabinete del presidente Dina Boluarte, en medio de una creciente ola de críticas hacia el Ejecutivo por diversas crisis que aquejan al país. A partir de la próxima semana, el primer ministro Gustavo Adrianzén, junto a los ministros César Vásquez (Salud), Raúl Pérez-Reyes (Transportes), Morgan Quero (Educación) y Leslie Urteaga (Inclusión Social) deberán responder en el Pleno del Congreso por situaciones que han generado malestar en la oposición y en la ciudadanía.

El primer ministro, Gustavo Adrianzén, será interpelado por la incapacidad del Gobierno para combatir la creciente ola de inseguridad. La crisis delictiva, que resultó en la censura del exministro del Interior Juan José Santiváñez, ha generado una presión creciente sobre el Gabinete. El congresista de Avanza País, Edward Málaga, fue el encargado de impulsar la interpelación, con un pliego de 43 preguntas que Adrianzén deberá responder. El premier, por su parte, no descartó la posibilidad de plantear una cuestión de confianza si otro ministro se ve amenazado por una posible censura.

En el ámbito de la salud, el ministro César Vásquez enfrenta una interpelación por los problemas derivados de los sueros defectuosos distribuidos en diversas instituciones de salud. La bancada del Bloque Democrático Popular (BDP) fue la principal impulsora de la moción, y ya presentó un pedido de censura por la gestión del ministro, que no convenció a la oposición en su reciente intervención en la Comisión de Salud. En medio del escándalo, Vásquez destituyó a la jefa de Digemid, Sonia Delgado, quien había sugerido que renunciara al cargo.

La situación no es menos compleja para el ministro Raúl Pérez-Reyes, quien enfrenta críticas por los retrasos en la ampliación del Aeropuerto Jorge Chávez y el cierre temporal del Aeropuerto de Jauja. Su interpelación también ha sido promovida por el BDP, que presentó un pliego con 45 preguntas.

El ministro de Educación, Morgan Quero, también está en la mira del Congreso debido a sus polémicas declaraciones sobre la comunidad Awajún. La moción de interpelación fue presentada por la bancada del BDP, que considera que sus declaraciones no reflejan el respeto y la sensibilidad necesaria hacia las comunidades indígenas del país.

Por último, la ministra de Inclusión Social, Leslie Urteaga, será interpelada por la intoxicación de 100 estudiantes en Piura, que habrían consumido productos del Programa Wasi Mikuna. La moción, respaldada por varios grupos como Podemos Perú, Juntos por el Perú y el Bloque Democrático Popular, será una de las más esperadas en la próxima sesión.

En este contexto, se ha generado un ambiente de incertidumbre en el Congreso, ya que, aunque las interpelaciones cuentan con el respaldo de diversas bancadas, la coalición gobernante, encabezada por Fuerza Popular, se mantiene al margen de este control político. Ninguna de las mociones de interpelación cuenta con la firma de congresistas de Fuerza Popular, lo que sugiere que la confrontación con el Ejecutivo no será tan feroz como algunos anticipaban.

El Pleno del Congreso debe decidir próximamente si admite o no las mociones de interpelación, y en caso de ser aprobadas, se programará la fecha en que los ministros deberán presentarse para responder las preguntas de los congresistas. A pesar de la presión política, no es seguro que estas interpelaciones terminen en censura, ya que el Congreso ha mostrado escaso interés en estos procesos, como se evidenció en otras ocasiones.