Analista advierte que crisis económica en Bolivia requiere urgente cambio de rumbo


Crisis económica en Bolivia
Crisis económica en Bolivia

Joshua Bellott cuestiona el modelo económico vigente y destaca las elecciones de agosto como oportunidad para retomar la estabilidad y el crecimiento.

El analista económico y político Joshua Bellott Sáenz, se pronunció sobre dos temas clave que marcan la coyuntura regional. La reciente decisión de Estados Unidos de aplicar un arancel del 10% a productos importados incluidos los bolivianos, y la crítica situación económica interna de Bolivia, en el marco de las elecciones generales convocadas para el próximo 17 de agosto.

Respecto a la medida arancelaria tomada por la administración de Donald Trump, Bellott explicó que, si bien Bolivia no cuenta con un tratado de libre comercio con EE.UU., el impacto será limitado, “nuestros principales productos de exportación como la quinua, la castaña y el estaño metálico son bienes que permiten trasladar fácilmente ese costo extra al consumidor final, por lo tanto, la afectación no será grave”, afirmó.

Asimismo, Bellott fue enfático al calificar de “nefasta” la herencia económica del modelo socialista instaurado desde 2006. Señaló que Bolivia atraviesa una crisis profunda, marcada por inflación, escasez de hidrocarburos y de divisas, además de un fuerte deterioro institucional, “estamos viviendo las consecuencias de un Estado controlador, gigantesco y derrochador que ha confiscado la riqueza nacional”, dijo.

Precisó que la convocatoria a elecciones representa una oportunidad crucial para que el país retome la senda de estabilidad y crecimiento. Sobre la deuda externa, advirtió que los créditos gestionados por el actual gobierno no son de libre disponibilidad ni atienden las verdaderas urgencias del país. En contraste, destacó que la oposición plantea recurrir a programas de estabilización del Fondo Monetario Internacional, acompañados de un paquete de reformas.

“No se trata solo de pedir prestado, sino de aplicar medidas estructurales que permitan estabilizar la economía en el corto plazo y reactivarla en el mediano”, concluyó.

Finalmente, recordó que Bolivia ya logró estabilizar su economía en tiempos críticos, como ocurrió en 1985 con el decreto 21060. “Hoy se podría hacer lo mismo, si hay voluntad política y un cambio de rumbo. El nuevo gobierno debe garantizar, al menos, una pronta estabilización”, sostuvo.