A dos años del asesinato de Sara Calla, Juliaca sigue atrapada en la impunidad


La investigación avanza lentamente mientras persisten los locales nocturnos que la dirigente social combatió en defensa de la seguridad ciudadana y por los que terminó perdiendo la vida

A dos años del asesinato de la dirigente social Sara Calla, la ciudad de Juliaca sigue marcada por la impunidad y la proliferación de locales nocturnos considerados focos de perdición. Hasta la fecha, las investigaciones avanzan lentamente y la Fiscalía amplió la investigación por dos años.

Antero Pimentel, dirigente local, recordó hoy el compromiso de Sara Calla con la comunidad quien fue asesinada el 17 de junio de 2024 y dedicó sus esfuerzos a cerrar locales nocturnos en la avenida Circunvalación y el jirón Nicolás de Piérola, buscando proteger a los vecinos de la delincuencia y los delitos asociados a estos espacios. Su lucha por la seguridad ciudadana le costó la vida.

Según Pimentel, el único “delito” de Sara Calla fue defender a la comunidad con firmeza. A pesar de los intentos por frenar la expansión de discotecas de mala muerte, muchos de estos locales se habrían reubicado en zonas como San Isidro y San Santiago, mientras algunos abogados defienden a estos locales.

Lamentablemente, hasta ahora no se conocen avances concretos en el esclarecimiento del crimen. La captura de un supuesto asesino no ha permitido identificar a los autores intelectuales, y la población sigue demandando respuestas claras de la Fiscalía y la Policía, reclamando vivir en una ciudad libre de violencia y con seguridad para todos sus habitantes.