Asambleísta universitaria rechaza ataques del alcalde de Azángaro y ratifica denuncias sobre filiales de la una Puno: “me sentiré persona no grata cuando lo digan los estudiantes. Yo tengo derecho a para pedir calidad educativa para mis compañeros”, enfatizó
La asambleísta universitaria y estudiante de enfermería de la Universidad Nacional del Altiplano (UNA) Puno, Kimberly Chávez Chalco, denunció públicamente ser víctima de difamación y ataques luego de cuestionar, a través de un video difundido en redes sociales, las condiciones en las que funcionan las secciones universitarias de Azángaro y Juli.
La representante estudiantil aclaró que en ningún momento se mostró en contra de la descentralización ni de la existencia de filiales, como intentan hacer creer el alcalde de la Municipalidad Provincial de Azángaro, Salvador Apaza, “lo único que exigimos es que estas filiales cumplan con las condiciones básicas de calidad. No estoy pidiendo su cierre ni me opongo a la creación de filiales”, sostuvo.
Relató que, en reiteradas ocasiones se informó en la Asamblea Universitaria que las sedes funcionaban con normalidad; sin embargo, los propios estudiantes de dichas localidades denunciaron que no contaban con servicios higiénicos adecuados, laboratorios ni la infraestructura mínima requerida, “incluso se nos reportó que en algunos casos un docente dictaba hasta tres cursos, lo que demuestra que no se garantiza una educación de calidad”, agregó.
Recordó además que, según la normativa de la Superintendencia Nacional de Educación Superior – SUNEDU, exige que cualquier filial o sección de facultad cumpla con estudios de factibilidad, infraestructura adecuada, plan de contratación docente y servicios básicos para los estudiantes, requisitos que no se estarían cumpliendo en el caso de Azángaro y Juli.
“Yo me sentiré persona no grata el día que los propios estudiantes o padres de familia me lo digan. Informar la verdad no debería ser motivo de ataque. Mi carrera de enfermería me ha enseñado ética y respeto por la dignidad humana. Defender a los estudiantes de las secciones también es defender su derecho a una educación de calidad”, concluyó.